A solo unos meses del arranque del proceso electoral, los dirigentes y asesores de las distintas fracciones políticas han enfocado todos sus esfuerzos en crear e implementar cualquier estrategia que pueda otorgarle posicionamiento a las y los aspirantes de sus partidos, aunque ello implique burlar la ley.
Las llamadas “corcholatas” de Morena y los aspirantes de la oposición desfilan por el país asistiendo a eventos, foros y mítines que disfrazan de procesos internos, buscando obtener la simpatía de propios y extraños que les aseguren las dos joyas de la corona: en el caso de Morena, el puesto de Coordinador del Comité de la Defensa de la Transformación; y de la oposición, la Coordinación del Frente Amplio por México (nombrados de esta forma para no utilizar la palabra precandidato/a y violar la norma electoral. ¡Cuánta creatividad!).
La sociedad es espectadora de un sinfín de actos anticipados de precampaña y nuestro estado no es la excepción. Como ha declarado el presidente del Instituto Electoral del Estado de Yucatán, Moisés Bates Aguilar, actualmente ya existen cuatro denuncias de las diferentes fracciones políticas en las que se ha expuesto las artimañas con las que están actuando ciertos personajes políticos con el firme objetivo de promocionar su imagen fuera del proceso electoral.
Desde espacios publicitarios ocupados con fotografías de quienes aspiran a la Presidencia de la República hasta figuras políticas del ámbito local que han buscado, como un intento desesperado, visibilizarse para ser considerados por sus partidos políticos para competir por la gubernatura o la alcaldía de Mérida.
Ejemplos hay de sobra y de todos los colores. El senador priista Jorge Carlos Ramírez Marín ha utilizado la Clínica Marín para promocionar su fotografía en espectaculares alrededor de Mérida y el interior del estado.
Por su parte, el secretario de Educación del gobierno del Estado, Liborio Vidal, lleva meses promoviendo bardas con la leyenda de “el amigo quiere” y realizando eventos multitudinarios en distintas partes de Yucatán, con el pretexto de apoyar al magisterio, como ya publiqué en estas mismas páginas. (Unidad y Alternancia, 20/06/23, Diario de Yucatán).
Existen también quienes han seguido al pie de la letra el actuar del viejo priismo. El morenista y director del Infonavit, Rogerio Castro, ha utilizado las mañas del entonces candidato del PRI a la gubernatura Mauricio Sahuí promocionado su imagen en espectaculares que lo retratan en la portada de una revista, ¡que no existe!, ya que no se encuentran rastros de ni siquiera versiones electrónicas como lo ha documentado el Diario. ¡Es qué además de creativos son cínicos!
Por último, el controvertido senador Raúl Paz de manera reciente ha tenido visibilidad en distintos camiones del transporte público con el pretexto de su “informe legislativo”.
Todas estas figuras políticas tienen algo en común: buscan llevar agua a su molino, aunque ésta provenga de un pozo de agua sucia repleto de actos anticipados de campaña.
¡Bajaaaaaaaaaaaan!
En la agenda mediática ha resaltado la declinación de los distintos miembros de la oposición para competir en el proceso interno en el que se elegirá a la o él Coordinador del Frente Amplio por México. Algunos por no estar de acuerdo con el proceso, otros porque simplemente no les dieron los números para ser competitivos durante esta contienda interna.
En el caso del ejecutivo estatal, Mauricio Vila, decidió no participar en el proceso interno de la Alianza por buscar estar presente en la inauguración de los proyectos más importantes de su administración: el eI-TRAM, el Gran Parque de la Plancha, Ampliación y Modernización del Puerto de Altura en Progreso y el Tren Maya. El que se bajara de una posible contienda tuvo una buena percepción y respaldo de los distintos sectores.
Los líderes de las cámaras empresariales lo tomaron como una decisión responsable, por preferir cumplir con sus compromisos antes de pensar en sus aspiraciones personales.
Sin embargo, hay cuestiones que han pasado inadvertidas. Una de ellas, a mi parecer la más relevante, es que la renuncia a la aspiración presidencial responde a que la campaña mediática nacional que emprendió el gobernador desde hace tiempo no logró permear en el ámbito nacional y, por tanto, no contaba con el posicionamiento necesario que requería para ser competitivo ante los demás aspirantes de la oposición.
Como acertadamente comentó en un análisis el politólogo Juan Pablo Galicia, aunque “Mauricio Vila haya realizado una campaña para darse a conocer en otros estados de la república, e incluso haber aparecido en la mañanera del presidente, no deja de ser un mandatario de un estado que cuenta apenas con el dos por ciento de la lista nominal”.
Ante este escenario y sumado a la estrategia mediática fallida, le hubiera sido casi imposible medirse con figuras políticas de la oposición que cuentan con una trayectoria y posicionamiento nacional desde años atrás, como es el caso de Santiago Creel, Xóchil Gálvez o Beatriz Paredes.
Reflexiones de Guerra.
Me encontraba disfrutando de unos huevos motuleños con un buen café de olla, leyendo el Diario en el afamado restaurante de doña Evelia, a unas horas de la llegada de la exjefa de Gobierno Claudia Sheinbaum. Frente a mi segunda taza de café, pensé en la motuleña y activista incansable por el voto de la mujer Elvia Carrillo Puerto. La llamada Monja Roja, quien con su perseverancia, junto con otras mujeres, convirtió en una realidad el voto femenino en el país en 1953, fue homenajeada en su tierra por Sheinbaum, quien actualmente encabeza la mayoría de las encuestas rumbo a la elección del 2024.
Fuera de tintes o pasiones políticas partidistas, resulta un símbolo esperanzador que después de años de lucha, hoy podemos ver a tres mujeres compitiendo desde sus partidos para ser candidatas a la Presidencia de la República.
Desde aquí una felicitación a doña Evelia, por poner en alto la gastronomía yucateca. ¿Quién quiere huevos motuleños?— Mérida, Yucatán.
ernesto.guerramx@gmail.com
Politólogo. Maestro en Comunicación Política y Marketing Electoral
