Del anaquel al Pop Art. Mis frecuentes visitas al supermercado para acompañar a mi esposa me reviran emblemáticos y simbólicos productos que fueron la punta de lanza del Pop Art. Una lata de sopas Campbell´s, por ejemplo, o el viejo logotipo de Pepsi Cola representaban en los sesenta una estética innovadora, un desafío a las tradiciones del arte convencional otorgándole una nueva y fresca personalidad.
El nombre de Andy Warhol provocó la transformación en la pintura contemporánea; se dice que con él se dio la muerte a la pintura de caballete que habían iniciado con éxito los expresionistas abstractos como Jackson Pollock, Franz Kline y Barnett Newman, entre muchos otros. Warhol y Roy Lichtenstein desafiaron el establishment del arte, abrazaron con creatividad inédita tanto productos de consumo como retratos de personajes o escenas de cómics con puntos y solarizaciones.
La cámara Polaroid disparó el arte de Warhol
Warhol tomaba fotografías con una cámara Polaroid de revelado instantáneo y las utilizaba como referencia para crear sus famosos retratos. Su técnica de repetición y serigrafía le permitía producir obras en serie, convirtiéndose en una característica distintiva de su arte.
Tuve oportunidad de visitar hace algunos años la exposición de Andy Warhol en la Ciudad de México y llegué a la conclusión que muchas de sus obras es lo que dijéramos un arte pirata, su creatividad está hecha a partir de imágenes ya procesadas de una Polaroid; una lata, un detergente, una pin up girl era la base de su obra, pero como una vez afirmó un famoso publicista… “Cómo a mí no se me ocurrió antes”.
Ilustrador de moda
El Warhol dibujante o ilustrador publicitario de los cuarenta al Warhol famoso, ya con una reputación avalada por sus trabajos serigráficos en varias revistas y exposiciones en Nueva York, se codea con artistas, músicos, actores, revestido de un extravagante estilo en su vestimenta, cirugías plásticas faciales le daban el look androgénico que la imaginación drogada con marihuana y cocaína le reflejaba el espejo.
En sus inicios creó un estilo muy peculiar de trazos sueltos a veces poco legibles, pero comenzó a gustarle a la gente, fue el diseñador de moda para los editoriales de revistas como Vogue, Glamour, Harper´s Bazar. Diseñó portadas de álbumes para discos, incluyendo la icónica portada del álbum “Sticky Fingers” de los Rolling Stones, empleos que le permitieron incursionar en la cultura de masas y por supuesto, la sociedad de consumo, columnas fundamentales de su obra artística.
La millonaria obra de Warhol
Las serigrafías de personajes, actores y actrices famosas como Marilyn Monroe, Elvis Presley, Natalie Wood, Marlon Brando, Jacqueline Kennedy, Mao Tse–Tung, Truman Capote… dieron paso a un sinnúmero de autorretratos del Warhol sobresaliendo el de camuflaje militar, valuado en 30 millones de dólares; sin embargo, el precio mas alto de una de sus obras fue la pintura “Silver car crash” (double disaster) vendida en 2013 por Christie´s, la famosa casa de subastas, en 105 millones de dólares.
Una de las primeras serigrafías, la lata de sopa Campbell´s, se vendió en 2010 en una subasta por 9 millones de dólares, aunque dicen que en 2018 fue revendida por 25 millones.
Como vemos, el Pop Art tiene su encanto muy particular, no deja de ser un estilo que sigue cautivando a las nuevas generaciones. La explosión de colores, el puntillismo amplificado en el dibujo de un comic o la repetición de imágenes solarizadas se convierte en objeto para decorar una pared de la oficina, el estudio, la sala de TV o cualquier otro lugar que aloje el informalismo para dotarlo con una personalidad diferente, es por ello que los jóvenes gustan de la técnica. Se pueden comprar reproducciones posterizadas de la obra de Warhol para crear un espacio disruptivo y lleno de imaginación.
No importa si fue serigrafía, cuestión por la que fue criticado, o si después fue fotoserigrafía, el caso es que rompió los moldes del arte contemporáneo y eso es lo que cuenta. Murió en 1987 a los 58 años de edad por complicaciones después de una operación de vesícula.
Una sorprendente capacidad para conectar con la cultura popular y su enfoque innovador en el arte lo llevaron a convertirse en uno de los artistas más influyentes del siglo XX.
Seguiré yendo al supermercado, para ver los anaqueles; me imaginaré cómo una lata de sopa disparó una corriente artística que todavía permanece.— Mérida, Yucatán, 31 de julio de 2023
Twitter: @ydesdelabarrera
