El pasado 28 de agosto dio inicio el ciclo escolar 2023-2024, trascendental hecho que se produjo en un ambiente proceloso marcado por la infundada ofensiva de algunos agrupamientos privados en contra de los nuevos libros de texto gratuitos (LTG), amén de la decisión adoptada por algunos gobiernos estatales consistente en no entregar estos materiales a los principales actores de la educación: docentes y estudiantes.
El regreso a las aulas, que a escala nacional involucró a poco más de 24 millones de alumnos, 1.2 millones de docentes y 230 mil escuelas públicas y privadas en el nivel de la educación básica, se realiza en una coyuntura histórica cuyo sello distintivo y trascendental es la implementación del modelo curricular contemplado en la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
Cabe señalar que la embestida contra los LTG y las bases de la NEM se ha ido debilitando gradualmente, toda vez que múltiples colectivos de docentes, expertos e investigadores educativos han examinado exhaustivamente estos nuevos materiales, concluyendo de manera contundente que las acusaciones que han hecho algunos sectores conservadores de la sociedad —como el supuesto adoctrinamiento filocomunista implicado en los contenidos de los LTG y la nunca probada eliminación de las ciencias naturales y las matemáticas— carecen del mínimo sustento epistemológico, sociológico y pedagógico.
Así por ejemplo, el rector de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva, informó que 36 expertos de esta institución revisaron a detalle cada uno de los LTG y concluyeron que los errores detectados en éstos no justifica que se niegue su entrega a estudiantes y docentes.
El directivo universitario aseguró también que, contrario a lo que se ha dicho, “estos libros de texto no erotizan o sobre estimulan sexualmente a las y los estudiantes ni buscan formar comunistas”; lamentó que exista tanta información falsa sobre estos textos y pidió a los padres de familia estar tranquilos al respecto. Estas declaraciones fueron realizadas luego de que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, confirmara que en esta entidad se procederá a repartir dichos libros (“El Universal”, 29 de agosto).
Similar método de revisión fue realizado en el estado de Durango, en el que el gobernador de extracción priista, Esteban Villegas Villarreal, le encargó a un equipo de expertos el análisis detallado de los LTG.
Concluido dicho ejercicio, el ejecutivo duranguense declaró que no había ninguna razón para frenar la distribución de dichos materiales, señalando igualmente que se elaboró una fe de erratas para enmendar los errores detectados y que se enviarían diversas observaciones a la SEP para que sean tomadas en cuenta para el próximo año.
Aquí en Yucatán regresaron a clases alrededor de 430 mil estudiantes de educación básica, que son atendidos por 23,300 docentes en cerca de 3,400 escuelas públicas y privadas.
Sobre el tema de la distribución de los LTG en nuestra entidad, resulta aleccionador que la comisión especial formada por la Segey para examinarlos de manera crítica y objetiva haya llegado a la conclusión de que estos materiales tienen la pertinencia y la calidad adecuadas para ser utilizados en la formación de los niños, niñas y adolescentes.
Los integrantes de dicha comisión señalaron que los errores que contienen los LTG pueden ser subsanados sin mayor problema, por lo que recomendó sin ambages que se podía proceder a su pronta distribución entre toda la población escolar en el nivel de la educación básica.
Este editorialista saluda la decisión adoptada por la citada comisión, por la Segey y el Gobierno del Estado, ya que de haberse omitido la entrega de los LTG a sus destinatarios, este hecho hubiese significado un grave atentado al derecho constitucional que tienen los infantes y adolescentes de recibir una educación de calidad, así como de acceder a los libros y materiales en los que se apoyan los docentes para realizar su trascendental tarea formativa.
Así las cosas, en la apertura del ciclo escolar la titular de la SEP, Leticia Ramírez Amaya, informó que se estaba realizando la entrega de más de 96.5 millones de LTG en 30 entidades federativas, siendo solamente Chihuahua y Coahuila los estados en los que no se estaba efectuando su distribución, ya que los gobernadores María Eugenia Campos Galván y Miguel Ángel Riquelme Solís, respectivamente, presentaron sendas controversias constitucionales para evitar su entrega, por lo que el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales, determinó que los materiales educativos no lleguen a sus destinatarios.
En el arranque de la NEM en este nuevo ciclo escolar, debemos apostar al papel trascendental que siempre han jugado los maestros y las maestras en la operación de planes y programas de estudio, al igual que en la utilización creativa de los LTG, destacándose que en el nuevo modelo educativo se le otorga a los docentes plena autonomía de gestión, lo que sin duda les permitirá realizar una práctica pedagógica innovadora y fecunda, en beneficio de la formación integral de las nuevas generaciones. Que así sea.— Mérida, Yucatán.
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Doctor en Educación. Exdirector de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán.
