En la memoria histórica de las mexicanas y los mexicanos, que cuentan con estudios del nivel básico o superior, tendrían registrado un hecho histórico de relevancia: la lucha por la Independencia.
En ese contexto cabe hacer las siguientes interrogantes: ¿Qué significado, trascendencia y consecuencias tiene la lucha por la Independencia?
A 213 años del Grito de Dolores, acto valeroso que encabezó el cura de Dolores Hidalgo, Guanajuato, el criollo Miguel Hidalgo y Costilla, es un tema de relevancia, y merece un análisis objetivo partiendo de una postura crítica; la razón para tratar un acontecimiento de tanta trascendencia es porque la guerra de Independencia marcó un hito en la historia de México y rompió con 300 años de un sistema colonial.
La decisión de los insurgentes que los llevó a luchar en contra de la dependencia de la Nueva España de la Madre Patria fue la pauta que marcó un cambio radical y trazó un rumbo significativo en el devenir histórico de la nación mexicana; fue una prueba contundente que develó un punto que se propone en la sociología política: el destino de los pueblos desde épocas remotas no depende por siempre de la voluntad y poder de un grupo de personas, depende de las circunstancias.
En ese sentido, la etapa de la historia de México de 1810 a 1821 cobra importancia debido a la postura que tomaron los criollos, porque los españoles peninsulares, nacidos en España, que en 300 años habían mantenido el poder vivieron otra realidad, tuvieron que aceptar que los criollos tenían la capacidad de enfrentarse a la situación que se vivía en la Nueva España y luchar porque se reconozcan sus derechos.
Indagar las causas y consecuencias de la guerra de Independencia es justamente el papel de la historia, la “maestra de la vida” que se puede apoyar en una metodología crítica para exponer los motivos que originaron el levantamiento de los insurgentes y los resultados del movimiento independista.
La primera pregunta lleva a reconocer que la guerra de Independencia se dio, entre otras causas, por la valentía de hombres y mujeres que encabezaron un movimiento social, la finalidad era lograr un cambio en las estructuras políticas y económicas de la Nueva España, un extenso territorio surgido de la guerra de conquista que inició con la caída de Tenochtitlán, el 13 de agosto de 1521. El territorio de más de 4 millones de kilómetros cuadrados fue convertido en una colonia de España.
La lucha por la Independencia significó la defensa de la dignidad humana. El cura Hidalgo y sus compañeros de lucha: Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Abasolo y Mariano Jiménez, condenaban la represión, mal trato y esclavitud a que estaban sometidos los indios; fueron las causas del castigo que recibió Hidalgo al caer prisionero en la batalla del Puente de Calderón, el 17 de enero de 1811.
Los encomenderos, dueños de inmensas extensiones de tierras, así como los dueños de las minas de oro y de plata, no podían seguir amasando fortunas sin contar con el trabajo denigrante e inhumano que se imponía a hombres, mujeres y niños.
Si el cura Hidalgo fue torturado en la prisión, excomulgado y fusilado, en un análisis socio-histórico, los hechos, aunque relevantes, lo más valioso de su obra fue su valentía al encabezar la lucha por la Independencia, la justicia social y en contra de la esclavitud.
La epopeya de los insurgentes fue de gran impacto; demostró que la injusticia, explotación, discriminación y maltrato son denigrantes y violatorios de los derechos humanos, vulneran la dignidad humana.
En tiempos de la colonia, en los años que precedieron la Independencia, sólo los españoles nacidos en España gozaban de beneficios y canonjías, mantenían el férreo control de la economía, la política y los servicios sociales, eran dueños de inmensas extensiones de tierras y de minas de oro y de plata, en las regiones donde no había metales preciosos, como la Península de Yucatán, lo que explotaban los terratenientes era la fuerza de trabajo de los indios.
Hechos pasados importantes como la Independencia nacional, podrían perversamente ser considerados por personas que no cultivan una conciencia histórica como “intrascendentes”, “anclas de un pasado nostálgico” como propusieron los responsables del sistema educativo de gobiernos neoliberales; empero, investigar los hechos pasados trascendentes con una postura crítica es de suma utilidad para comprender el presente y sirve para nutrir la conciencia histórica de las nuevas generaciones de mexicanas y mexicanos, en una época complicada, y agravada por los efectos negativos de la globalización de los medios de comunicación electrónica.
Conocer el pasado con una mentalidad objetiva y una visión reflexiva, enaltece el sentido de pertenencia y es útil para fortalecer la identidad de los yucatecos y los mexicanos. Un hecho trascendental fue la lucha por la Independencia de México.— Mérida, Yucatán.
chilambalam945@hotmail.com
Maestro de la Universidad Pedagógica de Mérida
