Marcelo Pérez Rodríguez (*)
En estos días los personajes que aspiran a un puesto político, una diputación, alguna alcaldía o la gubernatura, están movilizándose en diferentes reuniones políticas, disfrazadas de reuniones de trabajo o para iniciar algún proyecto.
Los que son funcionarios o ya ocupan un alto puesto político y van por algo mayor les son más fáciles estas asambleas, pues tienen el material humano, las finanzas de la dependencia y el tiempo para realizar esas giras de “trabajo” con tintes partidistas.
El debilitamiento del PRI en los últimos años ha motivado que muchos militantes, exfuncionarios, exdirigentes, exalcaldes y exgobernadores de este organismo político vean en otros partidos nuevos horizontes para buscar posiciones que su partido anterior ya no les ofrece:
Por tanto, el otrora partido invencible ha caído y se encuentra en el tercer lugar de las preferencias de los ciudadanos en la entidad. Y si no une filas y se reorganiza, el tricolor puede quedar nuevamente maltrecho en las próximas elecciones.
Sin embargo, la llegada de los priistas al PAN, Movimiento Ciudadano y Morena, principalmente, han causado en el interior de estos partidos pugnas, inconformidades y molestias entre los militantes antiguos y fundadores.
Palomeados
Los priistas buscan desplazar y colocarse en posiciones estratégicas para ser palomeados como candidatos en las próximas elecciones. Se sienten con vasta experiencia política para obtener candidaturas o mover los hilos del nuevo partido.
En el Ayuntamiento meridano y el gobierno estatal los expriistas cobijados gozan de privilegios y unos están en posiciones clave, incluso algunos son los estrategas para esta precampaña y la campaña que se avecinan de los candidatos a la alcaldía meridana y gubernatura.
Dos son los aspirantes fuertes del PAN a la gubernatura. El alcalde meridano, Renán Barrera Concha tiene dentro de su equipo a expriistas y también son extricolores los que le preparan el camino para buscar la candidatura. Y el otro, Liborio Vidal Aguilar, secretario de Educación del gobierno estatal, es un expriista impetuoso que, ahora, dentro de Acción Nacional, busca la candidatura de su nuevo partido.
El amigo Libo se lanza decidido en busca de la grande. No le importa si es nuevo dentro del partido o hay resquemores entre los panistas por saltarse las trancas y competir contra quien se supone es el que goza de la simpatía de los militantes.
Lo importante es buscar llegar a figurar como aspirante y que los representantes panistas decidan por el candidato o está quizá esperanzado que la mano amiga del gobernador le dé el espaldarazo necesario para adjudicarse el premio mayor.
A veces se le ve con fuerte movilización por diversos municipios del estado con diversos grupos de ciudadanos y se le percibe como gran contendiente; en otros momentos surge también Renán Barrera por poblados de la entidad en posibles proyectos o reuniones. Se ve pareja la contienda y la lucha por la gubernatura.
Morenistas
En Morena se dan también molestias e inconformidades por los expriistas cobijados en este partido y que se movilizan por la gubernatura. Hay enojos de militantes y de fundadores por esos extricolores que quieren llamar la atención para obtener posiciones y privilegios en el organismo guinda.
Sin embargo, sin tanto ruido está el considerado aspirante natural de Morena a la gubernatura del estado, Joaquín Díaz Mena, Huacho, delegado del Gobierno Federal de los Programas de Desarrollo de Yucatán. Sin embargo, también tiene cerca a expriistas en su camino a la candidatura.
PAN y Morena son los dos partidos considerados fuertes y, por lo que se refleja en las preferencias de los ciudadanos, de aquí saldría el próximo gobernante, pues el PRI ha caído de su pedestal.
Las encuestas a veces ponen al PAN en la delantera, por un mínimo en las preferencias; a veces Morena está en primer lugar. En fin, muchas veces lo que reflejan los números de esas encuestas no son los mismos a la hora de los sufragios.
Con estos políticos en precampañas, aunque disfrazadas de reuniones de trabajo, y con mantas alusivas de sus aspiraciones, se comienzan a calentar los ánimos entre los ciudadanos.
Dilema
¿Por quién votar? Siempre ha sido el dilema cuando se acercan las elecciones. Los jinetes están decididos a avanzar.
De los dos partidos con más simpatía en estos momentos, están esos tres que, por ahora, se asoman como aspirantes fuertes. Pueden surgir otros y cambiar el panorama. Aunque en política sabemos que no hay nada seguro. Además, serán los electores quienes decidan finalmente. Pero de esos tres, ¿por quién votaría ahora, estimado lector, para ser su candidato?— Mérida, Yucatán
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Profesor
