Desde hace más de 80 años México y Canadá han mantenido una buena relación diplomática de países casi vecinos, que los une por sus fronteras una de las mayores potencias del mundo.

A través de los años se ha fortalecido el vínculo económico entre ambos países, siendo hoy día de suma importancia, por el tema de importaciones, exportaciones, industrial, agrícola, textil, agropecuario, manufactura, textil, laboral, y turismo.

Canadá, un país estable con mejor economía y más oportunidades que México, se ha convertido en un nuevo destino para los mexicanos que desean una vida mejor.

En las últimas décadas ha habido variaciones en su sistema de inmigración, se han pedido visas, se ha retirado el visado y en 2016 se estableció el “eTA”, un tipo de permiso para viajar a Canadá el cual se tramitaba por internet, de una manera fácil, rápida y a bajo costo, con solo la información del pasaporte.

Sin embargo, de manera abrupta y sorpresiva, el gobierno de Canadá anunció que el 29 de febrero los “eTA” ya emitidos dejarían de ser válidos y entrarían nuevas regulaciones para el visado.

Ahora para obtener el “eTA” debes tener una visa de Estados Unidos de América o haber tenido una canadiense en los últimos 10 años; de no tenerlas, el mexicano deberá tramitar una visa, la cual será mas costosa, se pedirá mayor documentación y tardará más tiempo en su tramitación.

Todo esto no fue una mera ocurrencia, sino que obedece a diversos factores que han sucedido en los últimos años.

La oposición en Canadá le ha demandado continuamente el primer ministro tomar cartas en el asunto, debido a que la situación se les estaba saliendo de las manos. Según el gobierno de Canadá, en 2023 se rompió la cifra récord de solicitudes de asilo, la cual ascendió a 23,995, en comparación con 2016, cuando fue de 260.

El 17% de las solicitudes totales corresponden a mexicanos. El problema que gira entorno a esto es que el 60% fueron rechazadas para recibir asilo en dicho país por no ser consideradas que cumplían con los requisitos. Debido a la entrada relativamente fácil a Canadá como turistas, muchos de ellos se quedaban en el país a laborar o cruzaban hacia Estados Unidos, ya que era más fácil por esa frontera. Todo esto encendió las alarmas de los gobierno de Canadá y Estados Unidos.

México debe tomar cartas en el asunto y velar por los intereses de los mexicanos. Si bien, como dice el presidente López Obrador, “hay que respetar lo que dicen otros gobiernos” y es cierto el gobierno de Canadá está en toda su autonomía, hay que ver que no se dañen los derechos de los mexicanos y los intereses de nuestro país.

Esto afecta, según el propio gobierno canadiense, al 40% de los viajeros, ya que no cuentan con una visa estadunidense o canadiense.

De igual manera nuestro presidente declaró que “hay que buscar otras alternativas, actuar con prudencia, serenidad, si acaso un pequeño reproche fraterno, respetuoso al primer ministro”. México debe ser diplomático con Canadá, pero debe poner mano dura, ser enérgico y exigir el mismo trato. El anuncio tan abrupto y de inmediata aplicación está afectando y afectará a un gran número de mexicanos, y se debe hacer algo al respecto.

Ante una buena relación de ambos países es ilógico pensar en romper relaciones; por el contrario, México debe buscar siempre que sean mejores.

México tiene un gran reto, no solo es velar por los derechos de los mexicanos que se trasladan a Canadá por cualquier motivo, sino que debe analizar las causas por las que esto ocurre y poner soluciones. El gobierno de México debe crear y fomentar mejores oportunidades para que los mexicanos se queden en su país.— Mérida, Yucatán.

Licenciado en Derecho, con maestría en Políticas y Relaciones Internacionales por Cardiff University.

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