La valentía no es la ausencia de miedo ,sino el triunfo por encima de el. Nelson Mandela

Desde que somos pequeños se nos ha inculcado que el miedo es un sentimiento de debilidad, y que al sentirlo quedamos en desventaja en el camino a la realización personal y profesional.

Sin embargo, gracias al avance del estudio de las emociones, hoy lo podemos identificar como un aliado para mantenernos alertas y que nos obliga a generar un estado que permite agudizar los sentidos, y gracias a ello, podemos prestar más atención a los desafíos que se presentan en la vida o el trabajo, además de mandar alertas sobre cuándo se debe ser cauteloso o audaz.

El miedo también nos enfoca para escuchar nuestro interior con detenimiento.

Muchas veces y ante situaciones inesperadas suele hacer su aparición causándonos malestares físicos y emocionales. Es entonces cuando comienza a incomodarnos y a ver los obstáculos como un túnel sin salida.

Pero lejos de negarlo o evitarlo, lo más sano es enfrentarlo, para poder dar a las cosas su justo valor y convertirlo poco a poco en una experiencia positiva, sintiendo cómo nos empuja a ir más allá, para luego ver la evolución de los retos enfrentados y el camino recorrido.

Existen niveles de miedo que ya no podemos gestionar por nosotros mismos y es entonces que llega el momento de buscar las herramientas que ayuden al equilibrio para conseguir esa paz que nos haga mejores personas.

Esas herramientas las podemos encontrar en las terapias, la meditación, la oración para los creyentes, por mencionar algunas, pues el reconocer que nos es difícil sobrellevar algunas situaciones solos, es de las acciones más valientes y sanadoras que existen.

Dejémonos ayudar de la manera que nos haga sentir mejor, pero siempre de la mano de profesionales, pues en este mundo globalizado y despersonalizado, podemos ser víctimas de charlatanes que están al acecho de individuos en momentos de vulnerabilidad , aprovechandose de su angustia, prometiéndoles remedios mágicos y que quienes transitamos por el camino de la sanación personal, sabemos bien que no existen.

La valentía radica en la constancia, las ganas y la perseverancia para vivir de la mejor manera, y estar conscientes que aunque la vida está llena de batallas, podemos elegir cual pelear y cual dejar de lado.

Nunca te avergüences de tus sentimientos, esto nos hace diferentes al resto del reino animal, y día a día con orgullo reconocernos como personas sensibles y capaces de sobreponernos a nuestros miedos.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación

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