LIMA (AP).— El tribunal electoral de Perú declaró ayer a la conservadora Keiko Fujimori presidenta electa al vencer en el balotaje del pasado 7 de junio al progresista Roberto Sánchez tras un ajustado conteo de votos que por casi un mes mantuvo al país en la incertidumbre sobre su futuro político.
El Jurado Nacional de Elecciones certificó que Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, obtuvo 9.223,396 votos y Sánchez, del partido Juntos por el Perú, 9.173,755 votos. La conservadora obtuvo casi unos 50,000 votos de ventaja y ganó en su cuarto intento por llegar al poder tras perder en 2011, 2016 y 2021 por un escaso margen. La proclamación tiene lugar 26 días después de celebrado el balotaje.
Keiko Fujimori no estuvo en la ceremonia porque habrá otra, cuya fecha no está definida, para que el Jurado le entregue las credenciales. La presidenta electa indicó en sus redes sociales que “cada día de este proceso de transición es una oportunidad para escuchar, dialogar y llegar preparados al inicio del nuevo gobierno”.
Keiko, de 51 años, ya había recibido desde el lunes felicitaciones de algunos gobiernos, entre ellos de Estados Unidos e Israel, luego que el conteo de votos alcanzó el 100% con la conservadora adelante.
La presidenta electa dijo por la tarde en una declaración donde no hubo preguntas de la prensa que en su gestión “lo que funciona y beneficia al país debe preservarse” y que corregirá todo lo que no ha funcionado. Añadió que Perú necesita recuperar el orden “en sus calles, en sus instituciones y el Estado”.
Ella indicó el lunes que recibía el resultado con responsabilidad “sobre todo sabiendo que nuestro país está prácticamente dividido y tenemos la responsabilidad de escuchar a ambos lados”.
Sánchez, exministro del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2026), no reconoce el triunfo de Keiko Fujimori argumentando que hubo un fraude, del que no ha mostrado pruebas. En rechazo al resultado electoral ha marchado de forma pacífica por las calles de Lima en tres ocasiones.
Asegura que las reglas para custodiar los votos en el exterior, que influyeron en el ajustado triunfo de Fujimori, se cambiaron antes del balotaje. Pero las misiones de la OEA y la Unión Europea indicaron que no hubo irregularidades en la votación.
No es la primera vez que los perdedores en Perú califican, sin pruebas, de que hubo fraude en los comicios. En 2021, la misma Fujimori indicó que hubo un “fraude en mesa” sin evidencias luego de perder por poco más de 44.000 votos ante Castillo a quien el Jurado lo proclamó presidente 43 días después del balotaje.
Fujimori, hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), indicó durante su campaña que era la mejor opción para ordenar un país golpeado por la delincuencia y reivindicó el gobierno de su padre que puso fin al grupo violento Sendero Luminoso. Alberto Fujimori estuvo 16 años preso tras ser condenado por corrupción y por el asesinato de 25 peruanos ejecutados por un grupo militar protegido por su gestión.
Keiko Fujimori prometió construir cuatro prisiones y otra similar al Centro de Confinamiento Contra el Terrorismo del gobierno del salvadoreño Nayib Bukele y obligar a que los presos trabajen en las cárceles.
