Rodrigo Llanes Salazar (*)
Ayer, 5 de mayo, se realizó el primer y único debate entre las candidaturas a la gubernatura de Yucatán. La pregunta inmediata al finalizar los debates es quién ganó y quién perdió. Me resulta difícil identificar a alguna ganadora o ganador en este debate. En cambio, creo que se perdió la oportunidad de responder las preguntas que la ciudadanía hizo sobre temas de suma relevancia para el estado, ya sea en materia de salarios, género o medio ambiente.
A continuación, algunos de los momentos más importantes (a mi juicio) del debate de ayer.
Joaquín Díaz Mena se presentó en lengua maya y el Iepac tradujo a lengua maya.
Si mi memoria no me falla, ninguna candidatura hizo referencia al pueblo maya. Cuando se usó la palabra “maya”, fue en oraciones relativas a obras ya existentes y a propuestas de futuras obras — “Tren Maya”, “Renacimiento Maya”. Viendo el debate, no pareciera que una cuarta de la población del estado hable la lengua maya o que alrededor de la mitad de la población se identifique como indígenas (ante todo, mayas). Por eso me parece que fue un acierto que Díaz Mena, el candidato de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, se presentara en lengua maya y que el Iepac transmitiera el debate con traducción al maya.
“Circo político”, “está muy bueno el debate…”
Tina Tuyub, candidata del PRD —recordemos que en Yucatán no hubo alianza con el PRI y el PAN—, inició el debate con su peculiar estilo diciendo que veríamos un “circo político” con “ocurrencias, comedia y magia”. Efectivamente, vimos un circo político. El debate inició con algunas propuestas en materia de salud, pero muy pronto se convirtió —como suele suceder con este tipo de debates en México— en una arena de acusaciones. Ocurrencias, las hubo. Comedia y magia, lamentablemente, no mucho.
Tina Tuyub tuvo el desempeño más pobre en el debate: en varias ocasiones leyó de manera atropellada sus notas y, cuando no leyó, sus propuestas parecían más bien anécdotas. Por momentos, parecía una espectadora más del evento que una participante en él. Una frase suya sintetizó muy bien esa posición: “está muy bueno el debate”, a propósito de las acusaciones entre Díaz Mena y Renán Barrera.
Ataques
Entre los ataques sobresalieron los señalamientos que hizo Barrera a los tres ranchos de Díaz Mena, así como los cuestionamientos del candidato de Morena sobre el enriquecimiento del exalcalde en sus nueve años en el Ayuntamiento de Mérida y su “casa blanca” en Temozón. Barrera Concha también insistió en las denuncias que integrantes de Morena han hecho en contra de Díaz Mena. Uno de los principales ataques de Barrera a Díaz Mena fue exhibir que prácticamente todo el gabinete de Ivonne Ortega está ahora en Morena (Díaz Mena no respondió, pero Vida Gómez sí lo hizo, mencionando la relación de Barrera con dos ex colaboradores de Ortega).
Apelativos federales
En su primera respuesta, Renán Barrera, candidato del PAN, PRI y Panal, cuestionó que el gobierno federal desmanteló el sistema de salud del país. Entonces, se refirió a Díaz Mena como el “candidato del oficialismo”.
Poco más adelante, a propósito de una pregunta sobre el combate de las adicciones en las juventudes, Barrera retomó el apelativo que Xóchitl Gálvez, candidata a la presidencia, le dio a su adversaria Claudia Sheinbaum en el segundo debate: “el candidato de las mentiras”.
Díaz Mena cuestionó en varios momentos la “guerra sucia” en contra de las candidaturas de Morena, y en el segundo segmento se refirió a Barrera como el “candidato de la prepotencia y corrupción”.
A partir de entonces, vimos variaciones de los apelativos que las candidatas a la presidencia han utilizado en los dos debates: además de “candidato de las mentiras” y “mentiroso”, Barrera acusó a Díaz Mena de “nuevo chapulín”, exhibiendo sus cambiantes declaraciones —“el candidato de las mentiras cambia de discurso en cada elección”—. El candidato de Morena, por su parte, insistió en el mote del “candidato de la prepotencia y corrupción”.
Claudia presente, Xóchitl apenas mencionada
Claramente, la popularidad de Claudia Sheinbaum juega a favor de Díaz Mena. Por eso podemos ver propaganda en la que el candidato de Morena está acompañado de la candidata de la 4T a la presidencia de la república (en cambio, no recuerdo haber visto propaganda de Barrera con Xóchitl Gálvez).
En varios momentos del debate, Díaz Mena se pronunció sobre todas las obras que realizaría en coordinación con Sheinbaum (como el paquete de propuestas económicas que han denominado Renacimiento Maya). Barrera Concha, por su parte, criticó constantemente al gobierno federal y los gobiernos estatales de la 4T, pero no se pronunció explícitamente en contra de Sheinbaum ni a favor de Gálvez. Vida Gómez, candidata de Movimiento Ciudadano, sí hizo referencia a Máynez como presidente.
En sus palabras de cierre, Barrera afirmó que incluso sabe coordinarse con el gobierno federal, como si implícitamente reconociera que Sheinbaum va a ser la presidenta con la que le tocará trabajar.
En contraste, Xóchitl Gálvez sólo fue mencionada una vez, por Barrera, para señalar que Díaz Mena la respaldó en el pasado.
Naranja solitaria
Al igual que en los debates entre las candidaturas a la presidencia de la república, Vida Gómez, candidata de Movimiento Ciudadano, propone, ataca, pero no es atacada de vuelta. Desde luego, es una regla no escrita de la competencia política que no debas mencionar ni dar a un lugar a quien está más atrás en la carrera, hacerlo sólo lo posiciona mejor.
Esto es una pena porque, si juzgamos únicamente por su desempeño en el evento, me parece que Gómez fue la mejor en el debate. Al igual que Máynez y otras candidaturas de su partido, expone una agenda política más afín a corrientes socialdemócratas progresistas, con un fuerte énfasis en el medio ambiente.
Figuras
Gómez cuestionó a Barrera Concha y Díaz Mena como los “señores de la vieja política” y en un par de ocasiones señaló que los intercambios entre los candidatos punteros eran acusaciones sobre quién robó más. Al candidato del PAN, PRI y Panal le mostró una pancarta con la leyenda “Mérida sin drenaje”, diciendo que cada vez que hable el candidato del PRI eso es lo que se debe recordar, y al candidato de Morena le enseñó un pastel con motivo de su tercera contienda a la gubernatura. Cuestionó también que los candidatos punteros no tienen estrategia de seguridad (excepto ponerle una veladora al secretario de seguridad pública).
Por otra parte, expuso propuestas que son preocupaciones centrales de las juventudes: la salud mental, un énfasis en la prevención (en salud y violencia), la contaminación del agua. Lamentablemente, nada de esto fue discutido.
La advertencia a Tony Peraza
En la primera ronda de preguntas, Díaz Mena lamentó los recientes hechos ocurridos en Chan Kom (en donde, tras un enfrentamiento entre simpatizantes del PAN y Morena, falleció un joven de 21 años) y llamó a frenar la guerra sucia en contra de las candidaturas de Morena. En respuesta, Barrera Concha afirmó que politizar la tragedia es algo mezquino y que “los violentos son los de Morena”, haciendo mención al reciente mensaje de Jéssica Saidén —candidata a diputada federal por Morena e hija del secretario de seguridad estatal— al cartonista Antonio Peraza, “Tony”, “que se calme” (a propósito de los cartones críticos que siempre ha elaborado Tony).
Para más contexto sobre este tema recomiendo el artículo de Ángel Noh Estrada, “Advertencia al yucateco Tony Peraza”, publicado en el Diario el pasado 29 de abril. También aprovecho el espacio para expresar mi solidaridad con Tony Peraza y mi repudio a todo acto de violencia política (que, lamentablemente, se espera que se intensifique en este último mes previo a las elecciones).
Problemas sin propuestas
Renán Barrera inició declarando que “Yucatán vive un momento muy positivo”. Desde luego, las candidaturas de la oposición tenían que cuestionar esa consigna, y lo hicieron.
Tanto las preguntas de la ciudadanía como las candidaturas de la oposición expusieron numerosos problemas de nuestro estado: la mala atención a la salud, el alto índice de suicidios, la violencia contra las mujeres (otro gran tema ausente fue la diversidad sexogenérica de nuestra entidad), los malos salarios —se habló de crecimiento económico y de llegada de inversiones, pero no de calidad de salarios—, la contaminación del agua, la falta de drenaje, la desigualdad socioeconómica… En algunos de estos temas se hicieron algunas propuestas puntuales, pero, en términos generales, en vez de responder, se propinaron ataques. ¿Sirvió entonces el debate para “informar” el voto?—Mérida, Yucatán
rodrigo.llanes.s@gmail.com
Investigador del Cephcis-UNAM
