Armando Fuentes Aguirre Catón De política y cosas peores

“El anciano maestro don Esteban García, / con madera vernácula, cedro rojo y nogal, / construyó el escritorio, probando su maestría / en el sabio dibujo y hábil obra manual. / Fue de mi padre. Creo verle en él todavía / leyendo o escribiendo, su trabajo habitual. / La cerrada gaveta que entonces me atraía / a fascinarme vuelve con atractivo igual. / La muerte me hizo dueño del vetusto escritorio. / En las varias fortunas del vivir ilusorio, / sabiéndolas, de todas algo siempre guardó. / Y en la hora presente, igual que en la pasada, / es, como entonces era, la gaveta cerrada / el inviolado abrigo de un secreto dolor”.

Este bello soneto alejandrino, o sea escrito en versos de 14 sílabas, se debe a la pluma de don José García Rodríguez, ilustre saltillense. A más de poeta de fina sensibilidad fue autor en el pasado siglo de novelas que aún se leen con deleite, y de cuentos galanos y traviesos —“Entre historias y consejas”—, cada una de cuyas páginas regala una sonrisa.

Has llegado al límite de notas gratuitas, para seguir leyendo…

Crea una cuenta, es gratis y
podrás leer 5 notas más.

Suscríbete a nuestros planes
y obtén acceso ilimitado.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán