Mérida está estrenando alcaldesa, en la persona de Cecilia Patrón Laviada, una mujer que se caracteriza por su empatía con la gente, su dinamismo y amabilidad. Es alguien que se preparó toda su vida para asumir esa responsabilidad.

Cabe decir que, el inicio de su gestión, ha sido difícil; la administración anterior, no obstante ser del mismo signo político, le dejó varias “bombas de tiempo” que le han ido estallando.

Nunca, desde los aciagos años de la administración priista de la arquitecta Angélica Araujo, la ciudad había adolecido de tantas carencias. Baches como una epidemia, descontrol en la recolección de basura y en el mantenimiento de parques, denuncias de corrupción en el área de mercados y extorsión a vendedores ambulantes, así como sospechas de malos manejos en fondos municipales destinados a la jubilación de sus empleados son algunas muestras de la herencia.

Esa fue la “herencia” que recibió Cecilia de la anterior administración, que concluyó el alcalde sustituto Alejandro Ruz y a la que se ha estado enfrentando con eficiencia, voluntad y sin echar culpas, aunque los ciudadanos que votaron por la continuidad del PAN en la alcaldía seguramente esperan se señale a los culpables y se deslinden responsabilidades.

Cecilia Patrón es el principal activo del panismo yucateco y cuenta con un amplio respaldo popular, construido a lo largo de muchos años de trabajo en el servicio público. Esta es su prueba de fuego y confiamos en que sabrá sortear con éxito los problemas iniciales y consolidar una administración eficiente en beneficio de todos los meridanos.

Lo dejo de tarea.— Buctzotz, Yucatán

rogergonzalezherrera@yahoo.co m.mx

Profesor

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