Los simbolismos. La primera mujer en 500 y tantos años encabezando el país, y lo que fuera antes de ser una nación. “Después de al menos 503 años, por primera vez llegamos las mujeres a conducir los destinos de nuestra hermosa nación”.
Primer gobernador socialista de Yucatán en cien años. Desde Felipe Carrillo Puerto no hubo uno con esa inclinación política y social.
La compañía. El gobernante no llega solo. “Llegamos, porque no llego sola. Llegamos todas”.
“Este momento no es sólo mío. Hoy, más que nunca, las puertas del Palacio del Gobierno se abrirán de par en par, no sólo para mí, sino para todo el pueblo de Yucatán.
Los proyectos. “Hoy inicia la segunda etapa. El segundo piso de la cuarta transformación de la vida pública”.
Hoy empieza el renacimiento maya.
El mensaje a los inversionistas. “Tengan la certeza que las inversiones de accionistas nacionales y extranjeros estarán seguras en nuestro país”.
Se ampliará el puerto de altura.
…y al bolsillo. “No aumentaremos el precio de las gasolinas, el diesel, el gas doméstico y la electricidad en términos reales”.
Promesas. “Si alguien piensa hacerse rico al amparo del poder en mi gobierno, que lo piense dos veces… Si alguien lo hace será despedido y denunciado de inmediato”.
Las frases ampulosas. “A mí no me mueven ni el poder ni el dinero. Me mueve servir a los yucatecos”.
El arranque. Los primeros 5 minutos se destinaron íntegros a calificar en forma lisonjera e hiperbólica, colocándolo al nivel de prócer, al saliente.
Los primeros siete minutos fueron destinados a hablar de ese niño que convivía y trabajaba con pescadores y que a los once años salió con una mochila al hombro a estudiar en Tizimín. Y que luego fue mesero y gerente de hotel en Cancún y… hoy llega a gobernador: si yo pude, ustedes también, jóvenes.
El culto desmedido a la personalidad (se recomienda contener la emoción al leer este apartado). “La historia y el pueblo lo ha juzgado. Andrés Manuel López Obrador, uno de los grandes. El dirigente político y luchador social más importante de la historia moderna (rostro sereno y magnánimo del aludido). El presidente más querido, sólo comparable con Lázaro Cárdenas”.
Y más: “El mejor presidente de México, el que inició la transformación pacífica… Usted estará siempre donde sólo residen los que luchan toda la vida, los que no se rinden, los que devuelven la esperanza y la alegría (¡Dios mío!). Usted estará siempre en el corazón del pueblo de México… (¡cómo no!).
“Profundas gracias, gracias, gracias por siempre. Ha sido un honor luchar con usted. Hasta siempre hermano, amigo, compañero Andrés Manuel López Obrador… (por supuesto, gritos rabiosos y hambrientos: “es un honor…”).
El elogio desde la Plaza Grande fue más breve, pero contundente: “Nuestro líder histórico es de aquellos que nacen uno cada cien años”.
“Larga vida al presidente… Es un honor estar…”.
El pasado para elogiar. “Usted, desde los primeros años trabajando con los mayas chontales…”.
Andrés Manuel López Obrador nació en Tepetitán. Su amigo Huacho, en San Felipe.
Humanismo. Este será un gobierno humanista.
“No más gobiernos frívolos y sí un gobierno humanista”.
Así pues, dos discursos apegados al librito de la 4T.
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La columna “Ver, oír y contar” se publicó por primera vez, gracias a la generosidad del Diario, el sábado 1 de agosto de 2020. Su vida había transcurrido, hasta ahora, únicamente en una administración federal, la que terminó el lunes pasado.
Desde entonces a la fecha, y a lo largo de más de doscientos artículos, esta columna nunca le concedió el calificativo de presidente a quien en los últimos cinco años y diez meses fue inquilino de Palacio Nacional.
Deseamos profundamente que la actual mandataria se lo gane.— Mérida, Yucatán.
olegario.moguel@megamedia.com.mx
@olegariomoguel
Director de Medios Tradicionales de Grupo Megamedia
