Erica Millet Corona

Mientras conduzco en el desquiciante tráfico de una ciudad que en los últimos años ha ostentado un crecimiento vertiginoso y —no se puede negar— desordenado, trato de pensar en lo que se pudo haber hecho de manera diferente para evitar que la espesa realidad con la que hoy tenemos que luchar nos dejara contra las cuerdas.

Este no será un estudio de aspectos técnicos de planeación urbana, pues como lo he dicho en otras ocasiones, no soy arquitecta, ni mucho menos experta en urbanismo, pero sí intentaré un análisis de decisiones políticas.

Como bien apunta el Ing. Alfonso González, el urbanismo debería ser una labor interdisciplinaria en la que participen otras profesiones, como especialistas en antropología social y sociología, para atender asuntos del comportamiento de las sociedades ante el aceleracionismo y el crecimiento citadino.

El pasado julio de 2024, el Instituto Municipal de Planeación (Implan) cumplió 10 años de ser un organismo que pretende, en palabras del Dr. Edgardo Bolio Arceo (quien hasta el último día de agosto fue su director), “impulsar una planeación integral como política pública con una visión de largo plazo, en un marco normativo para consolidar a Mérida como ciudad eficiente y competitiva” (como se le citó en este Diario el 1/07/2024).

El crecimiento de Mérida requiere sin duda de bases normativas que guíen y orienten una construcción ordenada, y la administración de Renán Barrera Concha se comprometió en múltiples ocasiones a controlar las acciones de ordenamiento y regulación del desarrollo de la ciudad y los asentamientos humanos.

Reglamentos

De acuerdo con algunos expertos, la ciudad se encuentra sobrereglamentada, pero la toma de decisiones generalmente se basa en decisiones políticas inclinadas por intereses particulares.

En 2018 se instaló el Consejo Municipal de Ordenamiento Territorial de Mérida para el período 2018-2021 y los medios de comunicación dan cuenta de una nueva instalación el 29 de marzo de 2022. Este consejo, como muchos, más que un organismo funcional parece haber sido únicamente una estrategia de imagen para fortalecer la percepción de una autoridad preocupada en atender su principal talón de Aquiles.

El organismo está, o estaba conformado (no sabemos si continuará operando), por instancias municipales y también por cámaras empresariales, colegios profesionales y universidades, pero dichos grupos intermedios no parecen haber aportado ideas nuevas o levantado cuestionamientos a fin de determinar un rumbo diferente al que tomó el desarrollo durante la última década.

Los tecnicismos y el discurso político (vertidos en la escasa información que podemos encontrar en una investigación superficial en Internet) no nos dejan pistas sobre qué es lo que pudo haber salido mal. Conozco y aprecio al Dr. Bolio Arceo y doy fe de sus credenciales, preparación y conocimientos, pero el efecto que debió reflejar el trabajo de los últimos años no es palpable para el ciudadano común.

¿Desfase?’

Quisiéramos saber si el Implan llegó tarde, si los programas municipales de Desarrollo Urbano, sus proyectos de modificación y el trabajo del Consejo Municipal de Ordenamiento tendrán efecto a futuro, o si el municipio precisa de nuevas y radicales estrategias que, en conjunto con programas vanguardistas de movilidad dictados por el gobierno estatal —entre otros complejos aspectos a nombrar—, permitan arreglar o al menos frenar el deterioro de nuestra calidad de vida.

En una nota de reciente publicación en el Diario y otros medios locales, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada da cuenta de la propuesta presentada a la Junta Directiva del Implan para que Ana Patricia Ríos Muñoz se convierta, previa autorización del cabildo meridano, en la próxima directora del organismo en sustitución de Bolio Arceo.

Desaliento

Con toda honestidad debo decir que, en mi opinión, la nueva propuesta para la dirección del Implan, así como el nombramiento del expresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), Carlos Viñas Heredia como Coordinador General de Desarrollo Ordenado y Gestionado del Ayuntamiento, no sólo no parecen propuestas que nos permitan esperanzarnos, sino que desalientan.

No cabe duda de que este tema es prioritario y por tanto llama la atención que quien se propone como nueva directora tenga un perfil académico discreto, pero más grave aún es que su única experiencia sea la de haber tenido a su cargo la subdirección de Nuevos Desarrollos dentro del mismo ayuntamiento.

¿Qué méritos o influencias convencieron a la alcaldesa de que Ríos Muñoz es la persona indicada para asumir este complicado reto?

Se necesita más información sobre la candidata de quien, dicho sea de paso, es difícil encontrar pistas en el ciberespacio.

Ojalá que la Junta Directiva del Instituto Municipal de Planeación nos confirme si tiene el perfil que se requiere y que los integrantes del Cabildo de Mérida hagan su tarea e investiguen sobre el tema, pues con la aprobación de este nombramiento asumen su parte en la responsabilidad del trabajo que la referida aspirante tendrá a su cargo. Se requieren ideas frescas, vanguardistas. No se puede hacer las mismas cosas y prometer resultados diferentes.

“Haremos lo que nunca se ha hecho…”, afirmó la alcaldesa ante los integrantes de la junta. “La planeación será una de las características de este Ayuntamiento porque estamos convencidos de que permite un mejor desarrollo al ejecutar de la mejor manera los recursos para elevar la calidad de vida de los ciudadanos sin importar la zona donde vivan”. Hoy por hoy, sus palabras descansan en la más insolente retórica.

Oportunidad

La alcaldesa desaprovecha una oportunidad de oro para marcar la diferencia en lo que debería ser un tema medular para su administración. Sabemos que es una mujer trabajadora, de brío, vehemente incluso cuando se trata del trabajo, pero quizá le haga falta ponerse un poco más técnica y radical en asuntos de extrema urgencia, como este, que sigo pensando, en el mismo lugar, después de tres semáforos en rojo.

No es momento de permanecer indiferentes: el futuro de Mérida es responsabilidad de todos y todas.— Mérida Yucatán

Correo: erica.millet@gmail.com

*Licenciada en periodismo y maestra en relaciones públicas; exfuncionaria del Ayuntamiento de Mérida y del gobierno del estado

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