El fanático es quien considera que su creencia no es simplemente un derecho suyo, sino una obligación para él y para todos los demás, Fernando Savater
Existen en el mundo católico miles de reliquias repartidas por todos lados.
¿Qué se entiende por reliquia?: En la Iglesia Católica son los objetos asociados a la vida y pasión de Cristo y de los santos después de su muerte. Incluye cualquier fragmento por mínimo que fuera del cuerpo y también designan a vestimenta y objetos que pudieran haber pertenecido al santo en cuestión.
Existen incluso clasificaciones, de tal manera que, se consideran de primer grado los cuerpos, partes o vestigios biológicos, incluso huesos o cenizas. De segundo grado, cualquier objeto que hubiera tenido contacto físico con el santo estando éste en vida: rosarios, crucifijos, biblias, incluso objetos con los que fueron torturados. Finalmente, la de tercer grado alude sobre todo a elementos que hayan tocado una reliquia de primer grado.
Judas Tadeo formaba parte del grupo de los doce apóstoles. Es considerado uno de los santos más invocados popularmente y patrono de las causas difíciles o desesperadas. Cada año en Ciudad de México, para el 28 de octubre, la iglesia de San Hipólito, enclavada en el centro histórico, se viste de gala para recibir a los miles de creyentes de San Judas Tadeo que transportan de a pie o en cualquier vehículo, la imagen durante la procesión.
Las peticiones de los devotos abundan con mandas para que se recuperen personas con enfermedades incurables, causas perdidas en cuestiones laborales y amorosas. La veneración a San Judas Tadeo rivaliza, guardando las debidas proporciones, en importancia y magnitud a la de la Virgen de Guadalupe del 12 de diciembre.
Judas Tadeo fue enterrado en el lugar donde fue torturado. Hay versiones que después sus restos fueron llevados a Roma, debajo del altar mayor, en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Lo que es más fidedigno es que en 1830 se encontraron los restos óseos de uno de sus brazos, cuando se renovó el altar de San José. Desde entonces se conserva a modo de reliquia. A mediados del presente año por intermediación de la fundación de la farmacia del doctor de la botarga, las reliquias de San Judas Tadeo fueron traídas al país. Mediante una tremenda campaña publicitaria en los medios, la reliquia de San Judas Tadeo inició una peregrinación por varios puntos del país para regocijo de sus miles de creyentes. Algo que no se había visto desde la visita de las reliquias de San Juan Pablo II en 2011 y, que por cierto estuvo en días pasados en Mérida.
¿En qué consiste la reliquia de San Judas Tadeo? al parecer es un fragmento óseo que corresponde a uno de los húmeros del santo. Recordemos que la de San Juan Pablo II era un poco de sangre contenida en una especie de ampolleta de cristal. En ambos casos se trata de reliquias de primer grado. En síntesis, un regalo para los católicos mexicanos.
Catarino Erasmo Garza Rodríguez nacido en Matamoros, Tamaulipas, en 1859, es considerado un desconocido héroe prerrevolucionario que destacó por su oposición al régimen de Porfirio Díaz. Fue cónsul de México en San Louis Missouri, cargo al que renunció en 1886 al oponerse a los abusos detectados en los inicios de la dictadura porfiriana.
Lo que empezó como una controversia intelectual para denunciar también el mal trato a los migrantes, culminó con una lucha armada, la llamada Revolución Garza desarrollada desde Texas para derrocar a Porfirio Díaz y que fue brutalmente reprimida, no por el presidente mexicano, sino por las fuerzas texanas al mando del sanguinario John Gregory Bourke que por 15 años asoló a los apaches; de ahí Garza estuvo viviendo a “salto de mata”, viajó a Nassau, Jamaica, y posiblemente Cuba.
En marzo de 1893 se trasladó a Costa Rica donde se unió al levantamiento revolucionario en Colombia de 1895 y, murió en un enfrentamiento cuando intentaba liberar a presos en la cárcel de Bocas del Toro, una isla perteneciente ahora a Panamá.
Es indiscutible que es un símbolo de resistencia y lucha social, tanto en México como en el extranjero, también es muy pertinente reconocer que inspiró a más de uno de los ahora héroes revolucionarios, en resumen un personaje olvidado, del que el señor expresidente es un legítimo admirador, al grado de haber escrito un libro sobre él.
Por indicaciones presidenciales se pidió a la directora de la Cancillería, Laura Beatriz Moreno Rodríguez, traer los restos de Catarino a México. Se aprobó el envío de 80 militares (60 navales y 20 soldados) especialistas en antropología forense, hacia la Provincia de Bocas del Toro en Panamá, saliendo del Puerto de Veracruz en el buque “Huasteco”, con la autorización y colaboración del gobierno panameño.
De inmediato el presidente anunció con bombo y platillo que los restos del héroe prerrevolucionario serían repatriados y colocados en un monumento ex profeso: “Antes de que termine mi Gobierno lo vamos a traer”, dijo en julio pasado. Y en este caso, el plazo se cumplió. Para poder cotejar la autenticidad de los restos a rescatar, se exhumaron las osamentas de dos hermanas de Catarino en Brownsville, Texas, a fin de obtener el ADN de referencia y poder cotejarlo con lo que se traería de Panamá. Y bien, después de arduo esfuerzo…, se logró, se regresó con… un fragmento de unos cinco cm, que al parecer corresponden al cúbito derecho. Muchos cuestionamientos, el primero: ¿Y los otros 205 huesos, apá?
Pues con este magro hallazgo, en la frontera, el entonces presidente López Obrador y su sucesora, Claudia Sheinbaum, estuvieron en Tamaulipas, en el puente internacional Matamoros-Brownsville para develar el monumento del personaje en cuestión. “Catarino Garza un revolucionario y luchador internacionalista, como muchos héroes y heroínas que permanecen en el anonimato, aunque han sido los constructores del México de libertad, justicia e independencia en el que por fortuna y gloria vivimos”.
Unos meses después y más de 9.5 millones de pesos, se develó el busto, una placa y se depositaron los restos, sí, en este caso del tamaño de una reliquia.
Por cierto, algunas fuentes han denunciado que nuestros compatriotas dejaron un tiradero en el sitio de la búsqueda. México es un país surrealista. De risa, si no fuera por la absoluta falta de empatía, que el expresidente siempre mantuvo con el grupo de madres buscadoras de Sonora que, ya quisieran haber tenido en algún momento, ya no se diga el despliegue de las fuerzas armadas: los recursos financieros y científicos; patético por algunos temas que fueron prioridades de la llamada 4T. Todo el poder y todo el dinero…, sí: ¡nuestro dinero!
La RAE define como fervor al celo ardiente hacia las cosas de piedad y religión y, fanatismo al apasionamiento y tenacidad desmedida en la defensa de creencias u opiniones, especialmente religiosas o políticas. Hasta para esto hay niveles. Usted juzgue.— Mérida, Yucatán
Correo: arredondo61@prodigy.net.mx
*Médico y escritor
