En diversas etapas de la historia de México, el modelo educativo ha respondido a intereses económicos y políticos del gobierno en turno. La política educativa de un gobierno carecía de validez en el siguiente, las reformas en educación las hacía a un lado la siguiente, sin argumentos sólidos o propuestas alternas; todo obedecía a la voluntad del gobierno en turno.
Los propósitos del modelo educativo varían de acuerdo con los objetivos políticos del gobierno sustituto. Empero, una política educativa no debería orientarse solo a capacitar a los individuos para que asuman dócilmente sus responsabilidades; se requiere de una educación democrática, equitativa, innovadora e incluyente, que proporcione los recursos para fortalecer la estructura social, y que el individuo asume conscientemente sus compromisos sociales, construya su pensamiento histórico y fortalezca sus valores culturales.
En la orientación pedagógica de un sistema educativo correctamente estructurado se debe aceptar el pensamiento racional, impulsar el sentido crítico, fomentar la investigación, orientar la iniciativa personal y fortalecer la responsabilidad social.
En la política educativa del Estado mexicano se tiene que aprovechar los recursos naturales, impulsar el mejoramiento de los niveles de vida, y esencialmente, promover el desarrollo integral de la sociedad. La educación, en cada etapa de su evolución histórica debe impulsar el desarrollo económico, social y cultural. La educación de un pueblo es importante para su bienestar social.
La educación es un proceso de suma importancia. Francisco Larroyo, en “Ciencia de la Educación”, señala: la palabra “educar” proviene del vocablo latino “educare”, que a su vez se formó del verbo “educere”, compuesto por “ex”, afuera, y “ducere”, llevar, conducir.
En la antigüedad la palabra “educación” tuvo el significado de cuidar, criar, hacer crecer. Fue hasta la época del poeta Tito Marco Maccio Plauto ( 250-184 a. de C.) cuando el término educación vino a significar la idea de crianza y dirección de niños (educare pueriem). Gracias a Marco Tulio Cicerón ( 106-43 a. de C.) se propuso dar a la palabra educación una acepción: “humanidad”.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se ha encargado de establecer criterios humanísticos a las naciones afiliadas para destinar un porcentaje considerable de su Producto Interno Bruto (PIB) y atender con solvencia su Sistema Educativo.
En la Conferencia de Ministros de Educación, y de Ministros encargados del Fomento de la Ciencia y la Tecnología, en relación con el Desarrollo de América Latina y del Caribe, convocada por la UNESCO, y reunida en Venezuela del 6 al 15 de diciembre de 1971, los representantes de los gobiernos de la región emitieron la Declaración General de dicha Conferencia, haciendo énfasis en los principales objetivos y lineamientos.
La aspiración creciente de la región por obtener mejores condiciones de vida espiritual y material y una mejor participación en los procesos políticos, económicos y culturales, un firme propósito de independencia cultural y económica y de autodeterminación política, así como una actitud crítica de la juventud frente a las características de la sociedad en que vive.
Por último, la convicción de que la educación y sus políticas deben constituir una respuesta deliberada a estas inquietudes y aspiraciones.
En la Conferencia se emitió la “Declaración de Venezuela”, de la cual compartimos estos puntos:
* La democratización y la renovación serán las motivaciones y líneas directrices comunes de las acciones en materia educativa de los gobiernos y de la UNESCO.
* En las zonas rurales es una demanda la democratización.
* La renovación debe abarcar las estructuras y métodos de los mecanismos encargados de dirigir y conducir su proceso. La renovación de la educación tendría que comenzar con una revisión a fondo de la administración de la educación.
* Es imperativo que todo el proceso de la renovación esté apoyado por la investigación y la experimentación y que las instituciones educativas hagan de la renovación un proceso permanente.
* Otro problema al que la Conferencia dio importancia es el relacionado con los gastos en educación.
En diciembre se cumplen 53 años de la Conferencia de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe, que convocó la UNESCO, y cabe preguntarse si México ha cumplido las recomendaciones contenidas en la Declaración de la Conferencia, para beneficiar a la niñez y la juventud mexicana. En nuestro país, la crisis económica ha afectado en los últimos años la estructura social y, por tanto, los programas educativos en todos los niveles y, se ve reflejado en el alto índice de rezago, los bajos salarios de los profesores, el incremento del porcentaje de analfabetismo y los jóvenes se topan cada vez con obstáculos para poder continuar sus estudios en instituciones de nivel superior. Por ello se enfatiza: En México, se requiere una educación pública donde se fortalezca la democracia, renovación y equidad.— Mérida, Yucatán.
chilambalam945@hotmail.com
Maestro de la Universidad Pedagógica de Mérida
