Se inicia el año y muchas personas se enfrentan a la cuesta de enero, un fenómeno económico y social que refleja un consumo desmedido y la falta de previsión, poniendo de manifiesto la urgente necesidad de educación financiera entre la población.
Mientras esperan con ansias la llegada de la primera quincena, muchas personas buscan alivio inmediato recurriendo a las deudas. Ya sea mediante tarjetas de crédito, préstamos de nómina, préstamos rápidos en plataformas, empeños u otras opciones fuera de instituciones financieras reguladas, estas aparentes soluciones temporales tienen una alta probabilidad de convertirse en un círculo vicioso que agrava aún más la situación financiera.
Para quienes tienen acceso al crédito formal y cuentan con una tarjeta de crédito, es común recurrir al conocido “tarjetazo” como una solución rápida para solventar gastos inmediatos. Sin embargo, esta práctica puede ser peligrosa, si no se utiliza con responsabilidad.
Es importante recordar que en nuestro país las tarjetas de crédito tienen tasas de interés elevadas. Según el comparativo de Banxico con datos actualizados a junio de 2024, las tarjetas clásicas y básicas con un límite de crédito superior a 8,000 pesos y menor o igual a 15,000 pesos presentan tasas de CAT que varían desde un mínimo de 40.9% hasta un máximo de 122.8% anual. Estas altas tasas pueden convertir la deuda en una carga financiera a muy largo plazo, especialmente para quienes solo pagan el mínimo.
Los créditos de nómina son una opción a la que recurren quienes cuentan con un empleo formal, ya que ofrecen ventajas como tasas de interés más bajas en comparación con las tarjetas de crédito. Según datos a junio de 2024, la tasa de interés más baja otorgada por una institución financiera en este tipo de créditos era de 26.9% anual, mientras que la más alta alcanzaba el 43.08% anual. Esto se debe a que, al vincular el crédito directamente con el salario del solicitante, los pagos suelen ser automáticos, lo que reduce el riesgo para la institución financiera y, por ende, puede traducirse en condiciones más favorables para el usuario.
Entre los créditos de nómina con tasas más bajas está el ofrecido por Infonacot.
Por ejemplo, un crédito de nómina a plazo de un año con dicha institución actualmente tiene una tasa de CAT de 24.9%, lo que lo convierte en una opción atractiva para los trabajadores que buscan financiarse con condiciones más favorables que las de otros productos crediticios.
Para quienes no tienen acceso a un crédito con una institución financiera, pero cuentan con prendas de valor como artículos electrónicos, joyas o un vehículo, una de las opciones más recurridas es el empeño.
Aunque el empeño ofrece una solución inmediata, es importante tener en cuenta que las tasas de interés suelen ser mucho más altas que las de otros productos financieros. Por ejemplo, en un empeño clásico de joyas de oro en el Monte de Piedad la tasa de interés anual puede variar entre 47.52% y 82.68%.
De manera similar, si se empeña un celular en la casa de empeño Dinero Inmediato, que cobra interés mensual del 12%, el CAT anual sería de aproximadamente 289.60%. Estas tasas elevadas demuestran lo costoso que puede resultar recurrir a este tipo de alternativas, ya que los altos intereses incrementan significativamente el monto final a pagar.
Entre los más desfavorecidos se encuentran aquellas personas que no tienen acceso a un crédito formal ni bienes de valor para empeñar, y ante la necesidad se ven forzadas a recurrir a créditos informales, como los ofrecidos por agiotistas o los préstamos “gota a gota”. Estos créditos informales, a diferencia de los productos financieros tradicionales, no requieren de los mismos requisitos, pero su costo puede ser sumamente elevado.
Los agiotistas, por ejemplo, proporcionan dinero de manera inmediata, pero a tasas de interés exorbitantes, lo que incrementa rápidamente la deuda.
En cuanto a los créditos “gota a gota”, el prestatario recibe pequeños préstamos que deben devolverse mediante pagos diarios, pero las altas tasas de interés y la falta de regulación transforman esta alternativa en una trampa financiera. Además de ser extremadamente costosos, estos créditos informales suelen estar asociados con prácticas abusivas que explotan la vulnerabilidad de los prestatarios, lo que agrava aún más su situación económica.
Querido lector, si está considerando solicitar un crédito para enfrentarte a la cuesta de enero, tómese el tiempo necesario para revisar detenidamente la tasa y las condiciones antes de contratarlo. Recuerde que las tasas de interés funcionan como una pala: cuanto mayor sea la tasa, más grande será el agujero que cavará y en el que se hundirá. No permita que un alivio momentáneo se convierta en un hoyo financiero del que no podrá salir.
Más importante aún, aprenda la lección y asegúrese de que el próximo año no se repita esta situación. Este año, tome el control de sus finanzas, y descubrirá que con planificación y disciplina, podrá disfrutar de la tranquilidad y estabilidad que se merece.— Mérida, Yucatán.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
@kookayfinanzas
Profesora Universitaria y Consultora Financiera
