Por Sac-Nicté
¡Hola ambles lectores! Iniciamos este año 2025 reincorporándonos a la transmisión de los rítmicos mensajes que nos hacen llegar los Tunkules Amigos, que como es su costumbre, ya se encuentran debidamente instalados en los lugares que muchos ni se imaginan. Todos ellos y quien transcribe, le hacemos llegar sinceras disculpas por el receso que debido a diversas razones tuvimos que hacer en nuestras transmisiones. De igual manera aprovechamos decirle que tenemos la ilusión de seguir contando aunque sea con un poquito de su invaluable atención, por lo que sin más preámbulos pasamos de una buena vez ¡A darle!
Vaya que los acontecimientos tanto políticos, como económicos y sociales marchan a un ritmo vertiginoso, sea en los ámbitos municipal, estatal, nacional o internacional, por lo que cuando nos reportamos listos para la transmisión de mensajes, nos ha llegado rápidamente un tambache de ellos, por lo que nos imponemos la obligación de irlos pasando aunque sea de poco en poco.
El tema del cambio de presidente en el vecino país del norte ha generado un titipuchal de comentarios y opiniones, sobre todo ante la toma de posesión de ese cargo del Chel gringo.
El surtido es rico, hay de dulce, de chile y de manteca: que a ver qué pasa si empieza con las deportaciones masivas de indocumentados, que no lo hará porque se quedaría sin fuerza de trabajo para explotar; que si será cierto lo del alza a los aranceles, que no, que eso está en chino; que si habla mucho del trasiego de drogas, pero que no dice nada de cómo se distribuye en el interior de su país; que es el único en la historia que llega a ese cargo después de haber sido declarado culpable por delitos, que nada que ver porque está perdonado. ¡Pa´su mecha!
Pues resulta que el pasado lunes, en su primer día como presidente, el Chel gringo firmó un montón de las llamadas “órdenes ejecutivas”, semejantes a decretos sobre migración, trabajo, explotación minera, información ultrasecreta, dar por terminado el trabajo a distancia, prohibir asilo a personas recién llegadas, organizaciones terroristas extranjeras, retiro de la OMS, cambiar el nombre del Golfo de México y muchos temas más. ¿Se pondrán todas en práctica? Vamos a ver, dijo un ciego…
Seleccione para escuchar: Tunkul Político: “Las patadas bajo la mesa están a la orden del día”
Al respecto, el Tunkul Nacional nos comenta que si hay que estar pendientes de cómo se manejará ese embrollo, sobre todo porque internamente las diferentes tribus tanto políticas como del poder económico traen entre sí un verdadero enredijo, varias de ellas sin definiciones bien claras de posturas, pues las patadas bajo la mesa están a la orden del día, además de que hoy van por un lado, mañana van por el otro, casi parafraseando aquella canción de Facundo Cabral que dice “no soy de aquí, ni soy de allá…” ¿Masinó?
Pasando a los asuntos del x´tokoy solar, el Tunkul Administrativo nos mensajea que aunque ya pasaron varios meses de la entrada de nuevas autoridades, no se sabe nada de los detalles y resultados del llamado proceso de entrega-recepción, tanto de las dependencias estatales como del legislativo y de los 106 ayuntamientos. ¿Qué recibieron, en qué condiciones, todo bien y al día, ningún faltante?
Porque vaya que estuvieron bien nutridos y constantes los comentarios sobre “déficit de recursos, no se puede hacer nada porque no hay dinero, se llevaron todo, hasta las sillas” y demás chuladas al inicio de las nuevas administraciones, tanto en radio pasillo, filtraciones, chismógrafos a modo y en varios casos, hasta en declaraciones y comentarios públicos, todo para que al parecer como parte de los usos y costumbres, simple y llanamente no pase nada. ¡Hágame usted el canijo favor!
Y como apenas nos estamos desoxidando y la lectura del montón de mensajes acumulados más los que van llegando nos tiene prácticamente en estado de atarantamiento, por hoy aquí tenemos que pararle, pero con el compromiso de irnos poniendo al día. Infórmese lo mejor que pueda, no se vaya con ninguna finta, manténgase pendiente de los acontecimientos y por favor, no olvide que de nuevo ¡Nos leemos a la próxima! Mérida, Yucatán, a 20 de enero de 2025.
