La mata sigue dando. El árbol guinda de ramas frondosas sigue siendo un atractivo poderoso para muchos que desean consumir de ese alimento y un mejor futuro de sobrevivencia.

Si antes y durante la campaña electoral hubo deserciones en los partidos, principalmente del PRI, para ir a Morena, ahora con el triunfo de Huacho Díaz Mena siguen más políticos saltando para asirse de la camiseta guinda.

Ahora son los alcaldes de algunos municipios que se despojaron del color, convicciones e ideología para abrazar al partido en el poder que, de seguro, les prometió nuevas perspectivas para el futuro político.

Tal vez los munícipes sienten que los planes y proyectos no recibirían los apoyos necesarios por parte del estado por la diferencia de partido. Podrían ser que las respuestas de las peticiones sean tardías o negadas.

Aunque los apoyos estatales no debieran ser otorgados con condicionamientos partidistas por parte de las autoridades, en el ajedrez político todo es posible, y en este tejemaneje unos doblegan ideologías y otros despiertan las ambiciones personales..

Sin embargo, las presiones son tantas o los ofrecimientos muy atractivos que esos ediles dejaron el partido con el cual llegaron al poder para abrazar el nuevo camino de promesas.

¿Qué puede haber detrás de todo esto para que diez alcaldes, por ahora, dejen atrás el pasado partidista, ideología, convicciones y le den la espalda a los que votaron a favor de ellos? En verdad no pudieron resistir las presiones o las dádivas marearon y adormecieron las convicciones.

Hay quienes han resistido los embates de las “invitaciones” y se han negado a saltar al partido en el poder, otros piden licencia y se ausentan un tiempo para evitar las presiones y los obstáculos que surjan al resistirse.

Hay insistencia en el gobierno estatal para buscar alcaldes u otros políticos que entren a la marea guinda. Expriistas y expanistas realizan un trabajo de convencimiento con compañeros de partido del ayer. Hay, por supuesto, promesas de mejores apoyos y un camino político atractivo.

Se desea el control en la entidad, pintar todo el estado de guinda, pero son los saltarines quienes están haciendo la labor dentro del engranaje gubernamental. Son los vicios del ayer que entran en juego para buscar adeptos: amiguismo, compadrazgo, nepotismo, conflicto de intereses, presión, chantajes.

El canto de las sirenas está doblegando conciencias y los nuevos “chapulines” buscan las mejores ramas para posarse. Esperan aires renovados, un futuro promisorio.

Es lamentable la fragilidad de estos personajes, quienes se despojan de su pasado partidista y tratan de olvidarlo. No les importa el voto recibido por los ciudadanos, pues éstos sufragaron por un candidato y su partido. De esta manera la confianza se pierde, pues los compromisos con la sociedad se canjean para cristalizar las ambiciones personales.

Legión

Las ideologías se resquebrajan ante la insistencia de los enviados a convencer. Esta labor la realiza una legión de “chapulines” que busca convertir a otros en nuevos congéneres.

Sería una plaga que se extendería en el frondoso árbol para devorar el codiciado alimento. Las fichas genuinas guindas se relegarían más ante las nuevas adquisiciones, los nuevos inquilinos buscarían mejores lugares.

El gobierno seguiría maquillándose de colores diversos en una fusión que oscurece todo renacimiento político y cultural. Se prepara para el futuro y busca reclutar o reciclar a gente de los diversos partidos. No importa cómo se consiga a los nuevos adeptos. En esta guerra política todo se vale.

El árbol frondoso es vasto y atractivo. Puede dar alimento a más “chapulines” deseosos de saborear los nuevos manjares. Por eso estos alcaldes en fuga, ante tantas tentaciones, olvidan sus compromisos y huyen hacia nuevos horizontes. ¿Cuántos más sufrirán la metamorfosis para transformar en un santiamén ideología, convicciones y compromisos?

Lamentablemente, el nuevo gobierno busca fortalecerse con este reciclaje político. Unos siguen llegando y otros más están incrustados en puestos importantes. Los “chapulines” de diversos colores son una realidad en el nuevo gobierno. Pero sin un rostro definido este gobierno en vez de fortalecerse puede debilitarse, pues este reciclaje puede traer altos costos políticos.

El árbol frondoso puede secarse, convertirse en leña, carbón, cenizas, en nada. Al tiempo.— Mérida, Yucatán

marpero53@yahoo.com.mx

Profesor

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