Fernando Ojeda Llanes (*)

En escritos anteriores comenté sobre la costumbre de utilizar en reuniones ejecutivas o de consejo palabras en inglés y que se hace necesario definir su significado en español para una mejor comprensión de los participantes. En esta ocasión quisiera escribir sobre la palabra “forecast”.

Forecast es el término en inglés que se traduce como pronóstico o proyección. En el ámbito empresarial, hace referencia a la estimación anticipada de variables clave como ventas, ingresos, gastos o flujo de caja, basada en datos históricos, tendencias del mercado y supuestos actualizados. Su objetivo es anticipar escenarios futuros para facilitar la toma de decisiones estratégicas. En un lenguaje más coloquial se refiere a presupuestos.

En un entorno empresarial cada vez más volátil, el forecast se ha transformado en un activo estratégico indispensable, especialmente en épocas de crisis. Ya no es una simple estimación de cifras futuras; es un instrumento de dirección, ajuste y resiliencia.

Durante las crisis, las condiciones de mercado cambian rápidamente, la demanda se vuelve impredecible, los costos fluctúan y las decisiones financieras deben tomarse con información parcial.En este contexto, contar con un forecast bien construido en ventas y finanzas puede marcar la diferencia entre mantener el rumbo o quedar a la deriva.

Desde el punto de vista comercial, el forecast de ventas permite anticipar caídas de demanda, identificar productos o canales que siguen generando ingresos y optimizar los esfuerzos del equipo de ventas, saber dónde está el cliente dispuesto a comprar y con qué frecuencia permite priorizar recursos escasos y enfocar las estrategias de manera eficiente.

En cuanto a las finanzas, el forecast ofrece visibilidad sobre los escenarios posibles. Permite proyectar flujos de caja, ajustar presupuestos y tomar decisiones más informadas sobre inversión, financiamiento o recortes. Las empresas que hacen proyecciones financieras dinámicas, y no simplemente presupuestos anuales estáticos, reaccionan más rápido y mejor ante la incertidumbre.

Es importante destacar que un forecast eficaz en tiempos de crisis no busca la precisión absoluta, sino que trata de preparar a la empresa para distintos escenarios posibles: optimista, pesimista y realista. Se trata de construir un modelo flexible que pueda actualizarse con frecuencia, incorporando nuevas señales del mercado y retroalimentación operativa en tiempo real.

Las organizaciones que colocan el forecast en el centro de su toma de decisiones están mejor posicionadas para resistir los impactos negativos y, en muchos casos, encontrar oportunidades donde otros solo ven amenazas. No se trata de adivinar el futuro, sino de anticiparlo con responsabilidad y estrategia.

En resumen, en contextos críticos, el forecast no es solo una práctica recomendable: es una necesidad empresarial, es la base sobre la cual se pueden tomar decisiones ágiles, evitar riesgos innecesarios y sostener la continuidad del negocio.

Ahora hablemos en forma coloquial respecto a su traducción en el contexto de presupuesto: cuando este se realiza, los pronósticos tanto de ingresos como costo, gastos e inversiones sirven como un elemento de planeación de las utilidades de un negocio, lo importante es darle el seguimiento respectivo para lograr los objetivos expresados en el mismo.

Me permito mencionar algunos conceptos con respecto al futuro, se dice que el futuro ya está escrito, este concepto es filosófico, porque si así fuera, los negocios funcionarían de acuerdo con un designio entre el ir bien o mal.

La realidad es que el futuro lo debemos diseñar y la única forma de hacerlo en las empresas es a base de estimaciones de cifras con base al contexto del entorno económico, legal, político y fiscal.

No debe ser estrictamente inamovible, sino flexible, irse adaptando a las circunstancias del entorno; por ejemplo, si en el mes anterior observamos elementos de oportunidad, debemos mejorar el siguiente; si nos fue mal, diseñemos los meses futuros para recuperar lo perdido. Esta es la dinámica del presupuesto, es una de las formas, por no decir la única, para que se cumpla lo planeado.— Mérida, Yucatán

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.

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