La presidenta Claudia Sheinbaum llegó a su primer informe de gobierno, entregado el lunes 1 de septiembre al Congreso por Rosa Icela Rodríguez (Segob), con envidiables porcentajes de aprobación que superan el 70 por ciento según todas las encuestas. Pocos líderes mundiales alcanzan esa cifra en la actualidad.

La Presidenta ha mantenido y ampliado los programas sociales instaurados por Andrés Manuel López Obrador y ha creado otros más, y a semejanza de su antecesor, mantiene cercanía con el pueblo y goza de afecto generalizado.

En su primera rendición de cuentas, en un acto celebrado en Palacio Nacional, destacan sus logros en materia de salud, vivienda, educación y seguridad.

La mandataria puso énfasis en la fortaleza de la economía mexicana, “aun en medio de circunstancias difíciles”, por más que algunos augures del catastrofismo —digo yo— se empeñen en otras lecturas.

Sin dejar de reconocer los éxitos en sus primeros once meses de gobierno, Sheinbaum afronta desafíos de distinto tipo, entre ellos los dos siguientes:

Corrupción. Hay voluntad y esfuerzos en el gobierno federal por derrotar a la corrupción, pero la decepción está a flor de piel de los gobernados, que sufren en carne propia sus efectos.

Hemos padecido gobiernos cleptómanos que en lo pasado han saqueado las arcas públicas, frecuentemente desde la Jefatura del Estado mexicano. La cleptomanía parece consustancial al poder público y se manifiesta de mil maneras, sin que las instancias obligadas a combatirla cumplan con su deber.

La acción de éstas es tan tenue que sólo es útil para acreditar su irrelevancia.

Desde otra perspectiva, hay áreas opacas que consumen presupuesto con desfachatez, como ocurre en las dos cámaras del Congreso de la Unión. Irónicamente, si en algo están de acuerdo gobierno y oposición es en devorar presupuesto y abultar sus alforjas con sobresueldos, prebendas y viáticos.

Crimen organizado. Ese letal azote está siendo combatido con fuerza y se están obteniendo importantes resultados, que Sheinbaum detalló, pero son tan grandes sus dimensiones que la tarea es titánica.

Omar García Harfuch (SSPC) realiza un gran trabajo y quiero suponer que está consciente de la necesidad de complementar el combate con tareas de inteligencia dirigida no sólo a la captura de capos y sicarios, sino también al desmantelamiento de su arma más poderosa: su dinero e inversiones.

Además, ya es tiempo de pensar en dejar de combatir el narcotráfico y más bien regularlo gradualmente. La guerra contra las drogas es una cruenta insensatez. Lo fue desde el momento mismo en que se inició y todos los gobiernos y gobernantes que la combaten, incluso el de la Casa Blanca, han sido derrotados y seguirán siendo derrotados, irónicamente, por una ley: la de la oferta la demanda. Jure usted que mientras existan consumidores, sobrará quien los satisfaga.

La atención a la salud es el rubro peor evaluado por encuestas del Inegi y por ello debe subrayarse el hecho de que a fines de 2025, México tendrá 31 nuevos hospitales del IMSS (Zoe Robledo), Issste (Martí Batres) e IMSS Bienestar (Alejandro Svarch), de los cuales 15 ya han sido inaugurados.

Debe apuntarse, sin embargo, que los hospitales del sector público deben contar con médicos y medicamentos suficientes y, en particular, con material médico de primera calidad, incluidas las prótesis. Es preciso trabajar con tesón para que los servicios de salud pública dejen ser los parientes pobres en atención médica.

Los éxitos en educación contrastan con la excesiva tolerancia a las acciones violentas de grupos de la CNTE, que se empeñan en desconocer los beneficios acordados por el gobierno para ellos. En el lado contrario, hay datos exitosos en el sector, como el de los 38 mil nuevos espacios para alumnos de educación media superior, y el notable desarrollo de la Universidad Rosario Castellanos, creada por el actual gobierno y que tiene ya 77 mil alumnos y contando.

En el haber de los primeros once meses de Sheinbaum, destaca el tema vivienda, en particular la condonación de endeudamientos injustos e impagables del Infonavit (Octavio Romero) y la construcción —recién iniciada— de 249 mil viviendas y “al finalizar 2025, serán 390 mil, de 60 metros cuadrados, no los cajoncitos que se hacían antes”. La Presidenta explicó de esta manera los créditos impagables: “La corrupción del pasado neoliberal promovió créditos inmobiliarios del Infonavit y Fovisste impagables, que se convirtieron en un negocio de mucha corrupción. Para romper con ese abuso, realizamos decretos y cambios a la ley que nos permiten aplicar reducciones, quitas y finiquitos para deudas injustas de familias que habían pagado 2 o 3 veces el valor de su vivienda sin ver una reducción significativa en sus créditos”.

Las beneficiarias de esa decisión de inobjetable valor social son cerca de 5 millones de familias que serán liberadas de esta carga.

Hasta hoy, un millón y medio de familias ya han recibido este beneficio. Es decir, en este caso los efectos nocivos de la corrupción fueron corregidos, y esto merece aplauso.

@EduardoRHuchim

Periodista

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