El reciente descarrilamiento del Tren Maya el mes pasado en la estación de Izamal trae a la memoria un accidente ocurrido hace casi 50 años cuando un tren de Ferrocarriles Unidos del Sureste que llegaba a Izamal embistió a un autobús de la Unión de Camioneros de Yucatán con saldo de 10 fallecidos y 23 heridos, hecho calificado en ese entonces como el peor accidente ferroviario en la historia de Yucatán.
El suceso ocurrió a las 5:45 horas de la fresca mañana del 11 de diciembre de 1975 cuando el tren que había salido de Valladolid a las 3 de la madrugada entraba a Izamal, compuesto por el convoy #34 integrado por la máquina #88 que remolcaba 8 carros con unos 200 pasajeros, dos carros con mercancía y dos vacíos. Al entrar a Izamal bajando su velocidad impactó a un autobús —que no hizo su alto obligatorio—, en la calle 24 con 19, que se dirigía a la población de Tekal de Venegas con 40 ocupantes, la mayoría empleados de las fincas henequeneras de la región, arrastrando al autobús estampándolo contra una albarrada 20 metros más adelante en tanto el ferrocarril se detuvo finalmente 200 metros más sobre los rieles.
El autobús, totalmente destruído presentó desgarradoras y dantescas imágenes con diez personas fallecidas: unas ahí y otras, que habían salido disparadas por el impacto, alrededor. Más de 23 personas heridas que fueron conducidas en ambulancia, vehículos particulares y en coches-victoria al hospital del IMSS local, aunque otros por su gravedad fueron enviados a Mérida, a los hospitales T-1 y Juárez.
El tren, que sufrió daños menores no descarriló y con sus ocupantes ilesos continuó al mediodía su viaje a Mérida, luego de las averiguaciones correspondientes.
La terminal del tren de Izamal funcionaba todavía, desde 1890 que fue inaugurada.
El corresponsal del Diario en Izamal en ese entonces era el popular Marcial Domínguez Toh. Las imágenes que publicó este periódico al día siguiente fueron del inolvidable don Isidro Ávila Villacís (QEPD). El alcalde interino de Izamal ese tiempo era don Carlos González Duarte. Y los jefes de policía y de tránsito, los señores Santiago Bobadilla Canto y Francisco López Carrillo, respectivamente.— Izamal, Yucatán
Cronista de Izamal
