El gazapo que cometió esta semana el gobernador va más allá del desliz de quien cae en una broma de mal gusto.

Gazapo, dice la RAE, es un “yerro que por inadvertencia deja escapar quien escribe o habla”. De acuerdo con la academia, Joaquín Díaz Mena cayó, sin asomo de duda, en un auténtico gazapo.

Los comentarios en redes sociales, además de hacer leña de la situación, han lanzado culpas al equipo de comunicación que entregó al gobernador la tarjeta con un nombre que a estas alturas es ya famoso en Yucatán y allende nuestras fronteras. El equipo incurrió, nos rehusamos a creer que en forma deliberada, en la peor falla que puede cometer quien responde a un personaje de alta jerarquía: no cuidarle las espaldas.

Pero las culpas no debe absorberlas por completo el equipo de comunicación.

¿Quién fue el autor del comentario que propició el gazapo? Es fácil pensar en una primera instancia que se trató de un usuario común de redes sociales que quiso pasarse de gracioso. Recurrió para ello a una fórmula harto conocida: jugar al doble sentido con una combinación de nombre y apellido. En un país donde el doble sentido es deporte nacional, decenas de combinaciones pueden llevar a esos fines.

¿Y si el comentario no salió de un usuario de redes sociales que quiso hacer una broma de mal gusto? ¿Si el mensaje llevaba toda la intención de hacer resbalar al gobernador? Si fuera el caso, tan tonto como pensar que el equipo de comunicación pudo ser de donde salió el mensaje, sería suponer que salió de la oposición. Serían los primeros señalados y, más aún, le darían fama gratuita a Huacho.

La opción que queda es perversa: que el mensaje haya salido del propio gabinete. De haber sido así, sería un triple daño al gobernador de parte de su equipo: por un lado, no le cuida las espaldas; por otro, lo hace quedar deliberadamente en ridículo, y en tercer lugar, uno o varios Judas estarían incrustados en el equipo, con todo lo que ello conlleva en un grupo gubernamental. ¿Poco creíble? En política todo es posible, por perverso que sea.

Ahora bien, si de lanzar culpas se trata, hay otra vertiente que no se debe perder de vista. La de que el culpable principal no es ni un payaso, ni el gabinete ni la oposición, sino el propio gobernante.

Abrir la conversación en vivo y leer mensajes sin filtro es, por un lado, un exceso de confianza en su equipo, en el que ningún político debe caer. Siempre, por instinto de supervivencia, debe haber una dosis de escepticismo. Y es también un exceso de confianza en sí mismo.

El gobernante piensa que puede abrir la conversación en redes, una conversación que si bien es unidireccional, él mismo convierte en bidireccional al abrir el espacio para recibir comentarios, dejando abierta la posibilidad de que suceda lo que pasó.

No es nueva la experiencia. A principios del siglo, empleando uno de los programas de mensajería que hoy solo se pueden encontrar con un trabajo de paleontología cibernética, el MSN Messenger, Joaquín Hendrícks Díaz (otro Díaz), a la sazón gobernador de Quintana Roo, abrió la conversación con los gobernados, en un gesto de acercamiento e intentando mostrar que estaba actualizado en tecnología. Pronto tuvo que cerrar la plática a causa de la andanada de insultos de todo tipo que recibió.

Pareciera que los gobernantes olvidan que ya no están en campaña, o que no están repartiendo recursos.

Es decir, una cosa es estar en campaña, donde el candidato encuentra al pueblo en un momento de avidez de ser escuchado y, a la vez, de escuchar promesas; o bien, en calidad de gobernante, enfrentarse a un grupo de personas a las que entrega equipos o apoyos que todos aceptan con una sonrisa. Y otra cosa, muy diferente, es abrir el espacio de comunicación con gente que se esconde en el anonimato que brinda la tecnología.

Creer que un grupo se puede comportar como otro es falta de visión o exceso de soberbia del gobernante.

Entonces, ¿en quién recae la culpa principal de que se haya manchado la investidura gubernamental, y de que las redes sociales y noticieros y programas de alcance nacional se hayan regodeado toda la semana con el gazapo que cometió el gobernador de Yucatán?

olegario.moguel@megamedia.com .mx

@olegariomoguel

Director de Medios Tradicionales de Grupo Megamedia

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán