Contamos en Yucatán con un ecosistema único, con una gran superficie que se está degradando a diario rápidamente a causa del crecimiento ordenado y desordenado de su entorno en varias modalidades.

Mencionaré en esta primera relatoría la principal causa del deterioro (cambio) ecológico. (Ver La pérdida de los humedales, página editorial del Diario de Yucatán de fecha 24 de agosto de 2000). En las últimas cuatro décadas (40 años) en que he tenido la oportunidad de participar y he sido testigo del daño (cambio) al conectarse mediante canales desde el mar a la ciénaga, permitiendo que miles, quizás millones de metros cúbicos de agua salada (de mar) entren a la ciénaga diariamente.

Esta práctica sin la investigación necesaria provoca el cambio de la salinidad dentro del frágil ecosistema. Se desconoce o se ha olvidado que las únicas conexiones importantes al mar, fueron las Bocas de Dzilam al oriente y la de la Ría de Celestún al poniente. El gradiente (desnivel) y flujo del agua siempre fue hacia Celestún, igual que la corriente del Golfo de México, de este a oeste. El ecosistema por lo tanto se formó teniendo como base la temporada de lluvias y de secas. Durante la temporada de lluvias la ciénaga se llenaba y en la temporada de secas se vaciaba. Por lo tanto durante la época de lluvias el agua es más dulce (menos salada) y en la de secas más salada (salinas). Este ha sido el ciclo y el comportamiento del ecosistema y la razón de su diversidad única. Costa-península de arena costera, lagunas salobres, manglares, sabana inundable y ojos de agua-cenotes. Al estar conectada al mar en varios lugares por los abundantes puertos de abrigo, el flujo constante de agua de mar está cambiando completamente el funcionamiento del ecosistema original. Miles de árboles de manglar, pastos marinos y en la sabana zacate, mueren todos los días.

Cuando comento que la ciénaga se llena, explico, en Yucatán los ríos de agua dulce fluyen subterráneamente de sur (tierra adentro) hacia el norte (la costa y el mar) en su recorrido aflora en muchos lugares, cenotes, aguadas y en la ciénaga que está abajo del nivel del mar (punto de referencia). Las lluvias en la sierrita de los Chenes al sur de la península, la más alta del estado provoca esta corriente.

Los ojos de agua y borbollones en la ciénaga son muchos (petenes) de diferentes tamaños, aportan suficiente agua dulce.

Es por ahí que se llena actualmente mezclándose con el agua de mar, entonces ya no se seca y se han provocado rías y ramificaciones que antes no existían. Así que el cambio en la salinidad es la causa principal del deterioro, estamos creando un marecito cuando tenemos millones de metros cuadrados en el Golfo de México.

P.D. La segunda relatoría se referirá a los daños (cambios) positivos y negativos provocados por el crecimiento.— Mérida, Yucatán

Articulista

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán