Mario Maldonado Espinosa (*)

México vive momentos dolorosos, manifestaron los obispos de México a través de un comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano CEM. Esto a raíz del asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo. En ese Estado han muerto muchas personas a causa del crimen organizado, entre ellos, gente que solo quiere trabajar en paz el campo, como los limoneros.

Este homicidio, acontecido en una plaza pública ante cientos de familias, y ante los hijos menores del alcalde fallecido a quienes cargaba en brazos, se suma a una serie de muertes de personas que se han atrevido a levantar la voz y enfrentar la falta de Estado de Derecho en sus tierras, negocios y otros espacios, por lo que insisten en que no solamente basta con aprehender al asesino, hay que combatir con determinación la causa de todos estos asesinatos.

Los representantes religiosos de todo el país señalan que la presencia ordinaria de grupos armados, que controlan la vida pública de los ciudadanos en varias regiones del país, constituye el verdadero crimen que debe enfrentarse porque los productores, comerciantes y gobernantes, viven los efectos de un grave debilitamiento del orden constitucional que los gobiernos, a nivel municipal, estatal y federal están obligados a garantizar..

Los obispos hicieron un llamado a las autoridades y responsables de dichos delitos. En el caso de quienes tienen bajo su responsabilidad propender por la seguridad de los mexicanos, exigen que se combata con determinación e inteligencia el verdadero origen de esos crímenes y que se garantice la vida de miles de ciudadanos que cada día se ve amenazada y ultrajada en el ejercicio de sus libertades al trasladarse y desarrollar sus actividades comerciales y recreativas.

Todos los ciudadanos del país son responsables de construir la paz; familias, maestros, comerciantes, empresarios, miembros de las diversas denominaciones religiosas y ciudadanos de los tres órdenes de gobierno; todos están llamados a defender los valores de nuestra patria para que nos permitan vivir dignamente, en paz y libertad.

Llaman a un diálogo nacional por la paz para ir abriendo caminos de esperanza. Hacen un llamado a la conciencia de las autoridades y la sociedad civil para que se alcance la paz, la libertad y el desarrollo que México se merece y detener la cadena de violencia. Para ello tiene que fortalecerse el Estado de Derecho para construir un México más justo y más pacífico. Un México en donde la justicia y la paz puedan palparse y no quedar únicamente en discursos.

De una cosa estamos seguros, es que hechos como el sucedido con el alcalde ha despertado esa conciencia en muchos ciudadanos a lo largo y ancho de todo el país, y aunque muchos pretenden minimizar o desviar la atención a otra dirección, la gente se ha manifestado, ha hablado, no se ha quedado callada y han salido a las calles a exigir justicia y paz. Este debiera ser el inicio de una exigencia colectiva para empezar a transformar este país y que la ola de violencia cese y deje de cobrar la vida de tantas personas inocentes.

México necesita vivir en paz, México exige hoy ser tierra de esperanza para todos. Que cese esta violencia fratricida. Hay causas estructurales que deben abordarse, de otra manera todo seguirá igual.

Y es que la paz es y debe ser intergeneracional, y vemos hoy que los jóvenes están haciendo esa diferencia, están llamando a esa paz que anhelan desde hace muchos años y que aún no se les ha podido garantizar. No solamente hay que hablar de la paz y justicia en los discursos, hay que trabajar arduamente para conseguirla. Existen obligaciones que no pueden delegarse, y esa obligación la tienen las autoridades, que para eso fueron elegidas.— Mérida, Yucatán

mariomaldonadoes@gmail.com

@mariomaldonadoe

Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa

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