Ya estamos en el último mes del 2025 y es momento de evaluar lo acontecido en el año que se va para tener presente los retos que enfrentaremos en el 2026.

Conviene comenzar recordando que este año que está terminando significó una nueva etapa en el desarrollo económico de la sociedad global, en dónde hemos pasado del mercado libre de comercio liderado por Estados Unidos a través de la Organización Mundial de Comercio (OMC) a un modelo de economía cerrada, con una estrategia de sustitución de importaciones, también liderada por Estados Unidos quien desconoce la importancia de la OMC.

Bajo el argumento un desequilibrio de beneficios para este país, el presidente de nuestro vecino del norte ha comenzado una nueva etapa de relaciones comerciales basada en el uso de aranceles como medida coercitiva y de presiones para los anteriores socios comerciales, ahora simplemente vecinos.

A México estos cambios de políticas comerciales del principal socio nuevamente nos tomaron desprevenidos, así como cuando nos liberalizamos hace varios años cuando comenzó el llamado modelo “neoliberal” donde el país tuvo una apertura acelerada, vendiendo innumerables empresas paraestatales que definían una política industrial en la que muchos encontraron incontables evidencias de corrupción y enriquecimiento inexplicable.

Sobre este periodo de transición en dónde el gobierno de México tuvo un importante adelgazamiento dejando en manos privadas la producción de bienes de consumo, los opositores en aquel momento, ahora gobierno, construyeron su narrativa que finalmente los llevó al poder, ante el cansancio de la sociedad de tantas expectativas incumplidas.

Hoy, a 7 años de esta transición podemos decir que el país efectivamente se ha transformado dramáticamente, desafortunadamente transitando hacia una descomposición social que hoy se manifiesta en las carreteras con paros y bloqueos, en los pueblos y ciudades del interior del país con la presencia de la delincuencia que es imposible controlar y con una presión del exterior por los cambios en las políticas comerciales que destacamos al comienzo de esta nota, que hoy el país se observa caótico y descompuesto, a poco más de un año de la toma de posesión del segundo gobierno de la transformación.

A 7 años del comienzo de esta transformación, los problemas en el sector salud siguen siendo tarea pendiente, pero ahora se suma el descontento de los agricultores de muchas partes del país por reformas a la ley del agua que afecta sus intereses, mientras que los recientes cambios en la procuración de justicia apuntan a un ejecutivo que más bien defenderá sus intereses y los de su partido que los intereses del pueblo al que dicen representar, en la participación de miles de productores agrícolas de quienes dependemos toda la población, por cierto. Esto en el contexto de una economía que crecerá quizá 0.5% en el 2025 y que se estima crezca 1.2% para el 2026, al menos así se pronostica en este momento, pero ese era el pronóstico para este mismo 2025 hace un año aproximadamente.

Pues que el siguiente año sea mejor para todos, no solo para algunos en el poder y que verdaderamente la transformación sea de la voluntad de un país limpio de corrupción, que me parece es el origen de muchos problemas actuales.

Profesor investigador del departamento de Contabilidad y Finanzas del Tecnológico de Monterrey

A México estos cambios de políticas comerciales del principal socio nos tomaron otra vez desprevenidos.

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