Las redes sociales tienen un gran impacto entre los menores, adolescentes y jóvenes, principalmente, por el tiempo excesivo que invierten a diario. La adicción en muchos es tal que los púberes y adolescentes prefieren comer en su cuarto frente a la computadora, la tableta o el celular.

Las relaciones familiares se resquebrajan. Los integrantes de la familia se aíslan, sea por el trabajo de los padres o porque los menores, adolescentes e incluso los mismos papás prefieren estar en las redes sociales o frente al televisor que platicar con los hijos, conocer sus inquietudes, gustos y aspiraciones.

Tampoco hay reuniones con los amigos, para jugar o estudiar, o con la novia o enamorada. El “romanticismo” y muchas conversaciones se dan ahora por el WhatsApp. Al final es Facebook, el Tik Tok o el Instagram quienes rigen los gustos y las emociones de los jóvenes.

El Tik Tok es un generador de vídeos que muchas veces se hacen virales por las audacias con las que se realizan. Recordemos lo famosos retos que causaron daños físicos e incluso muertes en menores por replicarlos.

Hace unas semanas se hicieron virales unos vídeos en Tik Tok, principalmente, y luego explotaron en todas las redes sociales, en donde se mostraba a adolescentes y jóvenes con máscaras de animales y movimientos similares que deambulaban en las calles, en plazas y parques. Esto dio la vuelta al mundo y así se conoció a estos personajes autodenominados: therians.

El vocablo proviene del griego thêrion (bestia) y ànthrôpos (ser humano), es decir, un humano animal o bestia. Son personas que dicen sentir una conexión espiritual, psicológica y emocional con un animal específico, lo que llaman su theriotipo.

Desde 1992 surgieron en algunas partes de Asia en el incipiente internet, pero no trascendió el movimiento. Hace algunos años impactaron más en Estados Unidos, Canadá y algunas partes de Europa, pero a pesar de su existencia tampoco hubo el auge deseado. Pero en Argentina el año pasado comenzó a extenderse, incluso se creó una escuela para enseñar el lenguaje y los movimientos de los perros, y hace unas semanas con el Tik Tok las imágenes de estos personajes en las calles y centros recreativos, se viralizaron y llegaron a varios países de Latinoamérica, y el fenómeno se extendió y comenzó a replicarse en Chile, Uruguay, Colombia, Perú, Paraguay, en México y otros lugares.

Críticas

Este fenómeno entre los púberes y adolescentes, principalmente, ha impactado a la sociedad mundial y surgido polémica, críticas, cuestionamientos y diversidad de opiniones.

Así vemos a adolescentes con máscaras de perros, gatos, zorros, lobos, caballos y demás especímenes del reino animal. No es un disfraz, según ellos, como el caso de los llamados furris, pues estos lo hacen en forma artística, por espectáculo y diversión. Por tanto, los therian ladran, maúllan, aúllan, ronronean, y caminan de cuatro patas y realizan saltos y movimientos característicos de esos animales, y se reúnen con su “manada”, “colonia felina” o “jauría”.

La estructura ósea es diferente a la de los animales. Por tanto, al caminar de cuatro patas, saltar, brincar pueden causar daños serios a las muñecas de las manos, las rodillas, los pies y la columna vertebral.

Recordemos que cada generación en su momento se ha manifestado de diferentes maneras en la sociedad, sea por la forma de hablar, su vestimenta, el largo y los colores del cabello y otras modalidades, pero ahora nos quedamos asombrados unos y estupefactos muchos al mirar que estos adolescentes dan un giro sorprendente al manifestar una conexión de identidad con un animal.

Ahora bien, unos por curiosidad, otros por imitación, los más por sentirse solos, aislados, con problemas familiares y de atención buscan detrás de una máscara ser visibles, atendidos, valorados y manifiestan sus emociones, sin ataduras, ni temores.

Familias

Es importante, que los padres estén atentos del tiempo que invierten los hijos en el celular y el internet, qué ven y quiénes son sus contactos. ¿Qué hacen y cómo les va en la escuela? ¿Cuáles son sus inquietudes, gustos, talentos y problemas que enfrentan?

No debe perderse el diálogo con los hijos, menos en una etapa tan compleja como la adolescencia. Muchas veces el menor quiere ser escuchado y sentirse amado. Y lamentablemente el internet y las redes sociales pueden ser el refugio para muchos púberes, adolescentes y jóvenes que se sienten solos, incomprendidos, desvalorados y en un ambiente hostil y de violencia.

Esperemos que los therians busquen otros caminos para proteger a los animales y a la naturaleza, porque estar entre la identidad humana y la animal es un proceso difícil, complejo y riesgoso.

En Mérida y en el estado el movimiento therian no se ha manifestado. En la convocatoria para asistir al Monumento a la Patria solo fueron dos o tres. Tal vez están al acecho.

Esperemos que este movimiento sea pasajero y recreativo. Aquí en Yucatán los únicos therians que hay, que son muchos, están en la política, casi no salen, son los chapulines y algún zorro rojo que les gusta, eso sí, roer del presupuesto.— Mérida, Yucatán

*Profesor

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