Elogia Emanuel Salvador obra de Manuel M. Ponce
Para el portugués Emanuel Salvador, el Concierto para violín del compositor mexicano Manuel M. Ponce es como una “perla no descubierta” en Europa, donde poco se conoce y se toca esta pieza, la cual considera muy bella y de pasajes que exigen un gran virtuosismo.
El músico es el solista invitado del programa cinco de la presente temporada de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), con la que tendrá presentaciones mañana viernes a las 21 horas y el domingo a las 12 horas, en el Teatro Peón Contreras.
Es la tercera vez que tocará con la OSY: ya lo hizo en 2015 y 2016, solo que esta vez es una ocasión especial, pues interpretará el concierto de Ponce, el cual ya ha tocado en dos giras en Europa, pero nunca en México.
Otras versiones
Señala que una de esas giras la hizo con una orquesta mexicana integrada únicamente por secciones de cuerdas; el director era un alemán que vivió muchos años en la república mexicana, quien le aseguró que la pieza tenía exactamente las mismas notas que la versión original.
Indica que esa versión tenía su propia belleza, porque se establecía un bonito diálogo entre los instrumentos, pero realza la interpretación de la pieza con orquesta completa, como será en esta ocasión, que resulta ser más impactante para el público y en la que destaca más la idea de un solista.
Con la versión original también se logran más colores y timbres distintos gracias el tamaño de la orquesta. Sin embargo, “la belleza intrínseca de la obra está presente en las dos versiones”.
Enfatiza que el Concierto para violín de Ponce es bonito, virtuoso, a la vez romántico y con mucho carácter, “es un concierto con un potencial enorme y la gente (en Europa) desafortunadamente no lo toca, por eso para mí es genial tenerlo en mi repertorio y enseñar algo que no es muy tocado”.
Sobre las particularidades de la pieza, afirma que la estructura general de la obra es clásica como las de Tchaikovsky o Brahms; y el primer movimiento tiene muchas partes en las que el solista puede demostrar su virtuosismo, y partes más lentas que permiten expresarse con más ligereza, así como una larga cadencia al final del movimiento que da libertad de expresarse solista.
En el segundo movimiento, manifiesta hay un lenguaje hacia el impresionismo de Debussy, y fugaces momentos de una de las piezas más famosas del compositor “Estrellita”, aunque aclara hay que estar atento para escucharla.
De mucho carácter y rítmico califica el tercer movimiento, en el que además de hacerse presenta la danza mexicana, hay pasajes técnicos en los que el solista puede mostrar de nuevo su virtuosismo.
Emanuel Salvador, actual concertino de la Baltic Neopolis Chamber Orchestra de Polonia, hará una gira por Asia, y otros proyectos con otras orquestas y un cuarteto del que forma parte.— Iris Ceballos Alvarado
