Anna Favella pide ser conscientes contra la violencia

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Más que acercarse a la vida de Luis Miguel, Anna Favella considera que interpretar a Marcela Basteri le permitió llevar un mensaje a todas aquellas mujeres que han sufrido violencia doméstica.

La actriz dice que es algo con lo que desafortunadamente muchas mujeres pueden identificarse.

“Marcela fue una mujer que sufrió mucho en su vida. A los 2 años su mamá murió y la dejaron en un orfanato. Hasta los 11 años no conoció a su papá, después se mudó a Argentina donde conoció su marido Luis Rey y viajó mucho con él por su trabajo”, relata la intérprete, quien considera que por eso Marcela “se agarró mucho a Rey y confió en él para construir su propia familia”.

Considera que esa decisión fue contraproducente: “Se quedó siempre sola y sufrió todavía más por este motivo. Creo que a veces una serie o una película pueden ayudar a pensar en temas sociales, ayudar a tomar coraje para hablar y denunciar sin vergüenza. Hoy es increíble que todavía puede pasar, pero es así en algunos lugares del mundo. Tenemos que ser unidos, sobre todo entre mujeres”.

Difícil “ficción”

La actriz reconoce que fue duro grabar las escenas para “Luis Miguel: La Serie” en las que Luisito Rey maltrata a Marcela, sin embargo, le ayudaron a pensar sobre el tema. “Hay que tener presente que eso puede pasar realmente; yo estaba contando algo de verdad; eso me asustó. Entonces me quedo con la responsabilidad de hacer algo, por lo menos dar coraje a estas mujeres que sufren, con el apoyo de organizaciones sociales”.

Además de mostrar ese mensaje a otras mujeres, también ella aprendió de su personaje.

“Trabajé mucho sobre los sentimientos de ternura, dulzura y amor por una persona, pero también en una sensación de protección y fuerza, como si fuera una loba que intenta proteger a sus hijos. Implicó pensar en la condición de las mujeres que viven esa situación.

Fue un aprendizaje dar vida a Marcela. Intenté contar primero la historia de una madre y su relación con su familia, con su marido y en particular con su hijo Micky. Actué pensando como una mujer de los años 80, todo lo que le podría pasar. Por ejemplo, el marido que no la dejaba trabajar por una mentalidad machista. Y al mismo tiempo el sufrimiento de ver a su hijo trabajar desde chico”.

Además de documentarse y leer sobre ella, Anna eventualmente le tomó cariño al personaje y a aquellos que la rodearon en la vida real, por lo que quiso siempre ser respetuosa y honrar a esa mujer. “Fue una emoción fortísima ponerme en la piel de un personaje que realmente existió; fue la primera vez que yo contaba una historia verdadera. Me encariñé con su historia y sentí una responsabilidad grande al hacer a Marcela, por eso le puse todo mi corazón y mi alma”.

Cuenta que eso se hizo extensivo a Luis Miguel. “Yo vi a Micky en vivo por primera vez en el Auditorio Nacional y fue como ver a una persona de mi familia, tanto me enganché con su vida. La verdad es que me conmovió”.

Aunque no pudo conocer a “El Sol”, sí pudo intercambiar palabras con Alejandro, el hermano del intérprete, quien la reconoció de inmediato e incluso le agradeció su interpretación.

“Fue muy emocionante para él y también para mí porque yo estaba en pleno en la filmación de la serie. Puedes imaginarte encontrar en vivo uno de ‘mis hijos’. Fue muy rápido el encuentro porque estábamos justo en el concierto de Luis Miguel, pero nos abrazamos fuerte como si ya nos conociéramos. Y esto fue mucho más que hablar porque me conmovió esta situación familiar”.

 

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