México (Notimex).- Héctor Bonilla declinó ser abogado porque no quiso convertirse en ratero, y persiguiendo su vocación le apostó al cine que confronta al sistema, a la televisión que rompe moldes y al teatro reflexivo.
Aguerrido y combativo desde siempre, Bonilla tomó una decisión de la que hoy no se arrepiente, por el contrario, se jacta de haberse retado y salido de los convencionalismos. Y los hechos lo demuestran.
Su ímpetu, según cuenta en entrevista con Notimex, lo llevó incluso a escribir canciones dedicadas a la familia, a los hijos, a la Patria, “hasta escribí una para Eugenia León”.
Hoy, a sus 80 años el cáncer de riñón es su principal enemigo; sin embargo, no se raja y lo enfrenta con valentía.
El actor asegura que su destino estaba escrito y dirigido hacia las artes y no en el Derecho, carrera que estudió por cuatro años.
“Yo soy muy bueno para la Literatura, la Historia, la Biología, pero no para la Química, la Física y las Matemáticas.
“Entonces, en tercero de secundaria, cuando yo luchaba con las ciencias exactas, la maestra de Lengua y Literatura Española me pasó a hacer un paso -piezas cortas que se intercalaban en la representación de otras obras-, de Lope de Rueda, en el auditorio de la escuela y me di cuenta de que la gente se reía cuando yo quería, y se callaba cuando yo quería, y dije de aquí soy”, compartió sonriente el histrión.
Aunque afirma ser un apasionado del Derecho Romano y la Filosofía del Derecho, el actor detalló que hizo a un lado su carrera como abogado debido a que descubrió en las prácticas que “el mejor abogado era el que sabía robar un expediente y sobornar a un juez, y dije: “Yo no soy de aquí”, y abandoné la carrera. Evidentemente para lo que tengo facultades es para actuar”.
Su luchar contra el cáncer
En febrero pasado el actor confirmó que padecía cáncer en el riñón y de acuerdo con él, su familia –esposa, tres hijos y siete nietos- ha sido su apoyo para enfrentar la enfermedad que se atiende en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.
“Tengo 80 años, y si no me muero por el cáncer dentro de 10 minutos voy a seguir trabajando (…) Voy a participar en la ópera prima de Gerardo Gatica”, señala Bonilla en tono bromista a propósito de las propuestas de trabajo que tiene.
