Adriana Barraza, feliz de trabajar al lado de Stallone
LOS ÁNGELES (EFE).— Una saga de adrenalina y acción como “Rambo” no parece, a priori, un proyecto para Adriana Barraza, pero la carismática actriz explica que se interesó en “Rambo: Last Blood” ya que aquí se ve al héroe inmortalizado por Sylvester Stallone “de una manera humana”.
Postulada al Óscar a la mejor actriz secundaria por “Babel” (2006), Adriana forma parte del elenco de la película que se estrena este viernes y que resulta muy hispano, pues en él también figuran la estadounidense de origen chileno Yvette Monreal y los españoles Paz Vega, Óscar Jaenada y Sergio Peris-Mencheta.
Con Stallone una vez más al frente, la quinta entrega de la saga muestra a un Rambo agotado y consumido por los demonios personales, pero que debe superar esta condición para emprender un nuevo desafío: enfrentarse en México a unos sanguinarios criminales.
Al preguntarle si le sorprendió que la llamaran para una cinta así, Adriana admite que no lo esperaba. “Recibí la invitación de mi amigo, el director Adrian Grunberg, y cuando me dijo: ‘No sé si estarías interesada en leer el guión, hay una invitación para que hagas un personaje’, dije: ‘Guau, ¡claro!’”.
“¿Sabes qué? Me encanta la versatilidad en los trabajos y pensé: ‘Oye, un icono como Stallone, y ‘Rambo’, que ha sido parte del cine ya iconográfico’… ¡me encantó!”.
“El guión fue realmente lo que me decidió a hacerla. El personaje era muy conmovedor y hay una cosa que me gustó mucho: ver al héroe de una manera humana. Este héroe, que tiene ya una edad, que tiene muchas dudas de sí mismo, que tiene una maraña de pensamientos y de emociones… Verlo dudar, verlo flaquear; eso me parece tan importante porque nos conecta como seres humanos con los personajes”.
Al hablar de su papel y la relación que mantiene con Rambo, Adriana explica que “es una mujer con muchos pantalones, que es capaz de decirle a este hombre que viene de la guerra, con esta situación tan complicada: ‘Espera, para un poquito, ya no estás en la guerra, solo en tu cabeza’. Y es capaz de darle estos consejos maternales, pero también de ponerse fuerte: ‘No, no, no, aquí lo que va a pasar es lo siguiente’”.
No puede dejar de hablar de Stallone como compañero de trabajo y lo que vio detrás de este actor, conocido por sus proyectos en el cine de acción y ser un tipo duro.
“Acostumbro a ver el trabajo de mis compañeros antes de empezar a trabajar con ellos. Es algo importante porque me gusta saber cómo han ido desarrollándose como actores para tratar de entender su metodología, cómo toman los eventos emotivos, cómo los hacen propios como actores”, confiesa.
“Es un señor completamente disciplinado, y yo amo eso, que sabe muy bien su negocio (…), y, sobre todo, que se entrega en las escenas. ¿Cómo no agradecerle, a quien sea, que te mire a los ojos, conecte contigo y que, en el primer ensayo, podamos empezar a construir nuestros sentimientos, que de eso se tratan las escenas?”, continúa la actriz.
Finalmente, reconoce que en la película se presenta a México como un país violento. La actriz considera que no se puede “tapar el Sol con un dedo, pero se presentan todos los aspectos del país, y eso es bueno”.
