Salma es la protagonista de la historia de la nueva película mexicana de animación “Día de Muertos”

“Día de Muertos” llega a los cines luego de dos años

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Tras una década trabajando en “Día de Muertos”, los productores de esta película mexicana tuvieron que parar en 2017 el lanzamiento del filme al no poder competir con “Coco”, del gigante Pixar. Ayer, coincidiendo con la festividad de los muertos, se puso fin a la larga espera.

“La distribuidora tomó la decisión de que no podía salir en las mismas fechas que la otra película. En ese momento fue un ‘shock’ pero pasó lo que tenía que pasar”, contó la productora Estefani Gaona, emocionada por el estreno mundial del filme.

Y es que después de “tanto tiempo y tanta dificultad”, esta película de animación sobre la festividad mexicana más universal llegó a las salas de cine de México y de países como Estados Unidos, España, Alemania y China.

Cuando en 2007, una la pequeña productora Metacube, de Guadalajara (Jalisco), registró un primer guión de “Día de Muertos“, no se imaginaba que años después tendría que competir con Pixar y su exitosa película animada “Coco”, inspirada exactamente en el tema.

Pero una vez pasado el huracán hollywoodense, parece que las fiestas del Día de Muertos son ahora más populares que nunca en todo el mundo, algo que puede beneficiar el lanzamiento.

“Fue un momento complicado pero, viéndolo en retrospectiva, creo que nos ayudó a que se conociera más la tradición y a que se rompiera el tabú de hablar de la muerte en una película para niños”, opinó el director de la película, Carlos Gutiérrez.

Según los productores, antes era impensable que países como Alemania, China y Corea estuvieran interesados en proyectar películas infantiles sobre esta tradición mexicana celebrada el 1 y el 2 de noviembre, que cuenta que los difuntos regresan del mundo de los muertos para visitar a sus familiares.

“Día de Muertos” relata la historia de Salma, una chica que trata de descubrir el motivo por el cual es la única persona incapaz de revivir a sus padres el 1 de noviembre en su pequeño pueblo.

“El mensaje de la película es que hay que extrañar y honrar a quienes ya no están con nosotros. Pero también darnos cuenta de los que tenemos con nosotros y que a veces se nos olvida”, reveló el director.

El mayor reto para Gutiérrez fue que condensar todos los elementos del Día de Muertos en una sola película, ya que esta tradición es tan rica que “puede dar para una saga o serie de televisión”, comentó entre risas.

Es por eso que no caben las comparaciones entre la película mexicana y la de Pixar —que fue distribuida por Disney— , pues el Día de Muertos es una tradición tan rica que se pueden contar muchas historias distintas alrededor de esta festividad, explicó la productora.

El filme mexicano tuvo un presupuesto de tres millones de dólares, que representa el 1.5% de financiación de una producción de Hollywood.

Por ello, Gaona dijo que lo importante es aplaudir que el Día de Muertos se haya convertido en una especie de exitoso género cinematográfico y animó a realizar más películas de esta tradición.

“Es como en Navidad, cuando la gente quiere ver películas navideñas pero no siempre la misma. Cada año tiene que haber nuevos contenidos de Día de Muertos, que sean películas bonitas, familiares y no solo terror de Halloween”, opinó Gaona.

Entre las dificultades que ha tenido que atravesar la película en esta odisea que ha durado una década, estuvo la de registrar la marca “Día de Muertos”, algo que en 2007 les denegó el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) por tratarse de una fiesta popular.

Paradójicamente, años después el organismo le permitió hacer esta solicitud a Disney, lo que desencadenó en un batalla judicial que acabó ganando la pequeña productora de Guadalajara.

“Teníamos antecedentes de otras festividades registradas como el Cinco de Mayo. Tras dos juicios nos otorgaron la marca para juguetes y ropa relacionados con la película”, relató Gaona, quien clarificó que la gente puede celebrar con tranquilidad el Día de Muertos porque la festividad no ha sido privatizada.

Fue una victoria de este David que luchó contra más de un Goliat, como el tener que conseguir financiación privada para la película, algo que costó varios años.

“Queremos que este filme sea parteaguas para que la inversión privada mire al cine del país. Queremos hacer cine en México y no tener que ir a Estados Unidos o a Canadá”, concluyó.

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