María Rubio encarnó a Catalina Creel en la telenovela “Cuna de lobos”

Catalina Creel y Soraya, las reinas de las maldades

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Más allá de sus protagonistas, las telenovelas han regalado entrañables villanas que no sólo marcaron al género sino que, muchas de ellas, se quedaron en el imaginario colectivo.

Basta con echar ojo a la cantidad de memes que protagonizan la temible Catalina Creel (“Cuna de lobos”) o Soraya Montenegro con su ¡Maldita lisiada!, en voz de Itatí Cantoral (“María la del barrio”).

Sin embargo el género se desgastó, hubo una ruptura en las historias y con la transformación del entretenimiento las villanas se desdibujaron, explica el crítico Roberto Rondero.

“Los formatos cambiaron, se perdió el enfoque de la novela tradicional”, señala. Aunque en los últimos años se trató de refrescar el género con la realización de remakes —de menor duración—, Rondero considera que títulos como “Cuna de lobos” no funcionaron.

“Tocar a un clásico fue delicado, no lo supieron hacer y cómo terminarlo, esta Catalina (Paz Vega) se desdibujó”, insistió.

“Faltan historias originales para poder nuevamente hacer melodramas, aunque fueran de pocos capítulos, que incluyan villanas. Muchas de estas telenovelas se veían por las malas”, considera. En 1958 con la telenovela “Gutierritos” llegó un personaje que sería precursor para los siguientes años. María Teresa Rivas interpretó a Rosa Mendoza/Señora Gutiérrez, personaje que es el ejemplo de lo que hoy se conoce como violencia de género pero hacia el hombre. “No fue la villana que asesinaba, era de tipo psicológica, manipuladora, una mujer controladora que discriminaba a su esposo (Ángel Gutiérrez, interpretado por Rafael Banquells)”, explica Rondero.

Otra de las más recordadas es María Rubio. Como Catalina Creel en “Cuna de lobos” encabezaría la lista por su nivel de maldad.

“Fue una villana desapegada de la tradicional. Ella, al contrario, se prohibía a sí misma la debilidad”.

La que sin duda es la reina de los memes es Soraya Montenegro, interpretada por Itatí Cantoral en “María la del barrio”, de 1995. Itatí logró trascender con una sola frase: “¡maldita lisiada!” que tanto daño le causó a María la del barrio, interpretada por Thalía.

“En su momento causó escándalo porque era demasiado cruel decirle eso a una minusválida pero le salió del alma”, señala el crítico.

Así como Itatí también Laura Zapata y su personaje de Malvina del Olmo en “María Mercedes” tuvo sus propias frases como “maldita billetera” y “zarrapastrosa”. De acuerdo con Rondero, en el caso de Gabriela Spanic y de Cynthia Klitbo trascienden sus personajes al ofrecer algo diferente.

Gaby Spanic en “La usurpadora” presentó un contraste del bien y el mal haciendo dos papeles.

Mientras que Cinthya Klitbo en “El privilegio de amar” (1997) retrató a una mujer con problemas psicólogos.

“Creo que los televidentes extrañan eso, las villanas. Siento que en eso radicaba parte del éxito de las novelas”, concluyó el crítico.

De un vistazo

Con madera

Aunque Roberto Rondero señala que en los últimos años ya no se habla de nombres con tanta fuerza, destaca el trabajo de Bárbara Mori en “Rubí” y Christian Bach en “La impostora”.

Un fracaso

La nueva versión de “Cuna de lobos”, que protagonizó Paz Vega, no logró la audiencia esperada y Televisa canceló el proyecto de retomar sus éxitos del pasado.

Éxitos más recientes

“Rubí”, con Bárbara Mori, y “Teresa”, con Angelique Boyer, son dos telenovelas que lograron buena audiencia y atraparon al cada vez más exigente auditorio seguidor de las telenovelas.

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