CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Con emociones encontradas y momentos agridulces atravesó la cuarentena Hanna, integrante de Ha*Ash. La cantante comenta que disfrutó de su maternidad, familia y hogar, pero al mismo tiempo estuvo consciente del sufrimiento por las pérdidas humanas que dejó la pandemia.
“El lado bonito, que para mí fue increíble, fue estar en casa para disfrutar a mi hija. Ashley (su hermana, la otra integrante de Ha*Ash) y yo no estamos acostumbradas a estar encerradas por más de dos o tres días”, cuenta.
“No sabíamos que íbamos a poder quedarnos en casa tanto tiempo, que íbamos a aprender a cocinar, aunque eso no nos salió muy bien, pero gozamos tener nuestro reguero, de repente quedarnos y ver películas un par de días. Estábamos acostumbradas a estar trabajando y viajando y nos cayó muy bien parar, ese es el lado positivo del encierro”, agrega.
En contacto con sus fans
Como muchos artistas, Hanna y Ashley compartieron parte de su día a día en redes sociales durante la pandemia. Fue una manera de mantener contacto con sus fans, tras la cancelación de los conciertos. Ahora tienen, por ejemplo, el recuerdo de que casi incendian la cocina de su casa por tratar de preparar un platillo.
“Fue divertido, pero ya tenemos prohibida la entrada a la cocina, la verdad es que nos reímos mucho. Estar en casa es otra parte de la vida que hay que disfrutar; en nuestro caso, llevábamos muchos años de carrera, viajando, y disfrutamos esa parte de la vida muy poco, así que estuvo muy bien. Pero ya estamos listas para empezar a viajar, a hacer nueva música, porque ya extrañamos ese lado”, comparte.
Hanna señala que la pandemia le dio tiempo para disfrutar a su bebé, que nació el 2 de junio del año pasado. Adelanta que eso las inspiró a componer más historias de amor para su nuevo disco que posiblemente salga a finales de este año.
“Ashley es la mejor tía y yo creo que Mathilda (así se llama su hija) va a tener problemas para decidir cuál es su mamá. Mi hermana luego se ríe porque ella se lleva lo divertido; sale, luego se va y no tiene la responsabilidad que yo tengo, pero es la mejor tía del mundo. Ahora no van a tener las canciones de desamor de mi hermana, ahora creo que habrá más cosas de amor, más bonitas”, expresa.
Indica que se encuentra emocionada de realizar sus primeros conciertos (el primero fue anteayer y ayer fue el segundo) tras más de un año de no pisar un escenario y así poder reactivar los espectáculos en vivo y la fuente de trabajo que generan. Por el momento solo fue en Monterrey, pero espera que el próximo año puedan programar una gira.
“Fue una pausa muy triste, el trabajo paró, la gente estaba en casa y fue difícil para todos. Ashley y yo extrañábamos los escenarios, en este año dimos unos conciertos acústicos desde casa, se graban, pero nunca es lo mismo y estamos felices de cantar las canciones que la gente ha convertido en éxitos y sentir de cerca a nuestros fans nuevamente”, comparte.
Un año triste
Hanna no pierde de vista que el mundo se sacudió con la pandemia de coronavirus: “Hubo muchas pérdidas, mucha gente enferma, fue un momento difícil para todos así que fue agridulce”.
Puntualiza que este año ha sido difícil: “Un año de mucha pérdida y nostalgia, de valorar todo lo que no tuvimos y de alguna manera volvemos a iniciar con todas medidas de precaución para cuidar a nuestro ‘staff’ y a nosotros. Se está viendo la luz al final del túnel, es una forma de reactivar la música, que es la que nos ha curado muchas veces y por eso estamos felices”.
