Ana Torroja (foto) y Alaska

MADRID (EFE).— Opina Ana Torroja, poco amiga de “forzar las cosas”, que “estas llegan cuando llegan”, de ahí que pasaran 40 años para que el mundo viera una colaboración con Alaska, “Hora y cuarto”, que se produjo cuando menos se lo esperaba, como muchos otros éxitos de una carrera que estos días conmemora con un nuevo disco y gira.

“Siempre digo que las cosas más importantes de mi vida me las ha deparado el destino porque yo no las he buscado”, resume la cantante al recordar, por ejemplo, cómo empezó en la música como corista de José María Cano, hasta que el productor Miguel Ángel Arenas “Capi” pensó que era mejor que ella se convirtiera en la intérprete principal de Mecano.

Se ha cumplido el 40 aniversario del lanzamiento de su primer sencillo, “Hoy no me puedo levantar”.

“Yo no había cantado más que en mi casa y era extraño escucharme por los auriculares, con esa vocecita totalmente virgen”, rememora de aquellos días.

El tema fue un éxito, pero a su primer concierto, que tuvo lugar en una discoteca de un pueblo de Valencia, sin escenario y a ras de pista, recuerda entre risas que solo fueron a verles sus familiares, el dueño del local y su representante.

“A la Ana de entonces no le aconsejaría nada porque creo que lo ha hecho bien. Ha tenido que vivir y pasar por lo que ha pasado, aprender todo lo que era nuevo para ella y me da mucha ternura recordar lo asustada que estaba con lo que se venía. Solo le diría que no se preocupe, que todo se va a poner en su lugar”, apunta.

Sorprende saber que en los años transcurridos desde que Mecano se disolvió y Ana comenzó su carrera en solitario, ninguno de los hermanos Cano la ha visto actuar en vivo.

“Al menos que yo sepa”, señala la artista, que puntualiza que sí mantiene contacto con ellos.

“Hace poco nos escribimos para algo que no tiene que ver con trabajo. No estamos en contacto diario, pero sí sabemos los unos de los otros”, manifiesta.

En los días del apogeo de Mecano, triunfaban también desde otra plataforma y estilo diferente Alaska y Los Pegamoides.

“Musicalmente éramos dos mundos diferentes, pero no por esa razón debían ser opuestos”, analiza este defensora de la diversidad, antes de reconocer que sus respectivos seguidores sí eran más reacios al encuentro.

“Estaba mal visto que un fan de Alaska lo fuera de Mecano. Luego todo se normalizó, hasta el punto de que hoy por hoy compartimos oyentes”, matiza la artista.

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