Tristeza y pesar por la muerte de la actriz española
MADRID (EFE).—La muerte de Verónica Forqué, la actriz cómica por excelencia del cine español y una de las “chicas Almodóvar”, convulsionó ayer el mundo de la cultura en España, con múltiples muestras tanto de tristeza como de estupor por el hecho de que la actriz se haya suicidado a los 66 años.
El cadáver de la actriz fue hallado por los servicios sanitarios que se acercaron a su domicilio en Madrid, tras haber recibido un aviso telefónico por un intento de suicidio.
Poco después llegaba María, la hija de Verónica Forqué, que abandonó la casa de su madre muy afectada y sin hacer declaraciones. Y varias horas más tarde se procedió a trasladar los restos mortales de la actriz al Instituto de Medicina Legal.
Con películas míticas en su carrera como “La vida alegre”, “Sé infiel y no mires con quién”, “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” y “Kika”, la actriz se convirtió en la reina de la comedia en los años ochenta, aunque sus comienzos habían sido en el drama. Y esa imagen de risas y diversión sigue en la mente de todos los amantes del cine y de sus compañeros, que quisieron recordar su simpatía, su dulzura, su espiritualidad y su ternura.
El director Pedro Almodóvar, con quien trabajó en “Qué he hecho yo para merecer esto” (1984), “Matador” (1986) y “Kika” (1993), fue uno de los primeros en reaccionar, junto al equipo de su productora El Deseo, por la muerte de “una actriz extraordinaria y una persona insustituible”.
“De toda la familia de El Deseo, nos gustaría enviar todo nuestro amor a la familia de Verónica en estos momentos tan dolorosos. El vacío que deja en nuestras vidas y nuestro cine es irrecuperable”, señalaron en una nota los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar.
La última aparición pública de Verónica Forqué fue hace dos semanas, en un desfile de moda organizado por Eduardo Navarrete, amigo y compañero de fatigas en el concurso de cocina “Masterchef Celebrity” en España, el programa que le devolvió la popularidad de su mejor época, que mostró al público una cara muy diferente de la actriz y en el que también participó la artista Victoria Abril.
Peleas con sus compañeros, seguidos de cariñosas reconciliaciones, explosiones de carácter y muchas risas, hicieron de Verónica Forqué la estrella indiscutible del programa.
Pocos sabían antes de que comenzara el concurso que la divertida Verónica había pasado una grave depresión en 2014, año en el que murió su hermano Álvaro, al que estaba muy unida, y en el que se separó de su compañero de más de 34 años, el director de cine Manuel Iborra.
Su gran apoyo fue su única hija, María, también artista. Poco antes del final del concurso, Verónica Forqué lo abandonó, agotada por el esfuerzo. “Hay que ser coherente, procuro serlo, humilde y, si no puedo más, no puedo más. Mi cuerpo y el universo me estaban diciendo necesitas parar”.
