Para el actor y cantante Emilio Osorio, oculto bajo el disfraz de La Hueva en el programa “¿Quién es la máscara?”, ganar el tercer lugar es algo que lo tiene feliz y agradecido.
“Estoy feliz y agradecido con el público. Aunque estoy muy tranquilo, verlo en pantalla, al igual que ustedes, me produce muchísima emoción”, expresa Osorio.
En entrevista con Diario de Yucatán, el hijo de Niurka Marcos y Juan Osorio considera que el primer lugar de Kalimba está “súper merecido” al igual que el segundo de Gala Montes.
“Yo solo me colé al tercer lugar”, señala el joven de 19 años de edad.
Al inicio del programa Emilio pensó que sería el primer eliminado: “Había visto las personalidades que salieron en las temporadas pasadas e imaginaba a las que iban a salir esta ocasión. Hoy en día sé que estuve junto con Erik Rubín, Tatiana, grandes personalidades, pero creo que parte del juego de ‘¿Quién es la máscara?’ es no pensar en eso y dejarse guiar por la diversión y entregar el 100% de ti”.
Por eso, admite, alcanzar el tercer lugar, de algún modo fue sorpresivo.
Preparado para salir
“En cuanto me dijeron que estaba en la semifinal me volví loco y dije: ‘¿Qué? ¿De qué están hablando? ¿Cómo que voy a estar en la semifinal? ¿Qué está pasando?’”, indica Emilio, quien incluso, en cada emisión estaba preparado por si debía quitarse la máscara.
“Yo tenía preparado un pañuelo adentro del traje para, por si salía, sonarme los mocos como si llorara. Tú crees que las cosas salieron tan bien que nunca utilicé el pañuelo. A lo mejor fue un amuleto de suerte y justo ya me sentía satisfecho (de llegar a la semifinal) que dije: ‘Si salgo hoy, no voy a salir llorando y salí’”, añade.
Emilio, famoso por su participación en la telenovela “Mi marido tiene familia”, cree que su personaje, La Hueva se ganó el cariño del público desde un principio, tanto “por su carita como por su nombre”: “Creo que La Hueva es parte de todos en México, pero también cuando el personaje se hizo fue con el ímpetu de crear a alguien superempático, que sea amoroso, como un niño travieso, y que tuviera mucha inocencia. Creo que eso, en algún punto, llegó a enamorar a gente que también era parte importante del proceso”.
Sin embargo, Emilio admite que solo por vestirse de La Hueva, bajó alrededor de 7 kilos: “Sudas muchísimo, pero lo divertido es disfrutarlo, al fin y al cabo, no saben que eres tú… Yo literalmente me sentía como niño con juguete nuevo”.
Recalca que disfrutó todo, incluyendo el trabajo de la gente de vestuario, de micrófonos, de piso, de producción y a las otras máscaras: “A Alan (Estrada, coconductor) lo molestaba y le tocaba las nalgas como loco, todo lo que hice lo disfruté y no cambiaría nada”.
Emilio, también comenta que su paso en “¿Quién es la máscara?” le enseñó a ser agradecido con la gente y consigo mismo: “Quizá algunas personas lo vean muy egocéntrico, pero en vez de verlo así hay que mirarlo desde la parte de quererte a ti y abrazarte”.
“El juego me enseñó a agradecerme a mí por no rajarme, por decir que sí al proyecto, por irme solo, por no tenerle miedo a un escenario tan grande y a competir con personas tan fuertes, por pararme enfrente de los competidores… Creo que dentro de todo ese rollo me agradezco mucho a mí y a la gente que me apoya”, puntualiza.— IVÁN CANUL EK
