CIUDAD DE MEXICO.—En un templo de rock convirtió Moderatto el Auditorio Nacional, donde anteanoche reunió a 10 mil personas.

Hombres y mujeres, treintañeros en su mayoría, y hasta niños, acudieron al llamado del “detector de metal” para disfrutar el concierto, donde una cuarta parte del recinto se tornó en una pista donde los fans gozaron de pie sin sana distancia.

A las 20:50 horas, detrás de una cortina y con la marcha nupcial de fondo, aparecieron los roqueros, liderados por Bryan Amadeus, quien enloqueció al público luciendo un vestido de novia y diferentes cambios de ropa posteriores, como falda de cuero azul, un body estilo Elvis Presley y una chaqueta con tiras rojas brillantes y pantalones acampanados.

Entre dos serpientes gigantes que custodiaron a la banda, y acompañados de coristas, visuales y hasta fuegos artificiales, Xavi, Roy, Mick Marcy y Elohim prendieron con “Muriendo lento”, “No podrás”, “Si mi delito es roquear”, “Sentimental”, “1000 demonios” y “No hay otra manera”.

“Bienvenidos, estamos ilusionados de estar esta noche viéndonos frente a frente. Después de una larga espera, por fin hoy se hace realidad uno de nuestros sueños: cantar. Gracias infinitas, saludó Amadeus.

A la fiesta por el regreso del grupo se unieron invitados como Camila Fernández, Renée y Aczino y Nicole Favre, quienes interpretaron canciones como “Un poco de tu amor”, “Aún hay algo” y “Ser o parecer”, respectivamente, parte de su más reciente producción, un tributo a RBD, dejando pendientes las apariciones de Anahí y Danna Paola, quien se disculpó por no poder ir tras el reciente fallecimiento de su abuela.

El show, de dos horas de duración, culminó con Amadeus paseándose entre los brazos de la gente e invitando a fans a subir al escenario para cantar al ritmo de “Ya lo veía venir” y “Quemándome de amor”.

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