CANNES.— La sátira social “Triangle Of Sadness” recibió ayer la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes, que en su 75a. edición le otorgó al director Ruben Ostlund uno de los premios más prestigiosos del cine por segunda ocasión.

El cineasta sueco ganó el máximo honor de Cannes por su película anterior, “The Square”, en 2017.

“Queríamos que después de la función, la gente saliera del cine junta y tuviera de qué hablar”, mencionó Ostlund. “Todos estamos de acuerdo en que lo que hace único al cine es que lo vemos juntos. Así que tenemos que guardar algo de lo que hablar, pero también divertirnos y entretenernos”.

El segundo premio del jurado, el grand prix, se repartió entre el tierno drama infantil de Lukas Dhont “Close” y la adaptación de Claire Denis a “Stars At Noon” de Denis Johnson.

El festival reconoció al astro coreano Song Kang Ho como Mejor actor por su trabajo en “Broker” del director japonés Hirokazu Kore-eda, sobre una familia coreana que busca un hogar para un bebé abandonado.

“Me gustaría agradecer a todos aquellos que aprecian el cine coreano”, indicó Song, quien coprotagonizó la película ganadora de la Palma de Oro hace tres años, “Parásitos (Parasite)” de Bong Joon Ho.

Asimismo, el jurado ecuménico, que distingue desde 1974 a uno de los filmes en competencia oficial que mejor ensalcen los valores humanos y solidarios, se decantó por “Broker”.

“Muestra de forma muy íntima cómo una familia puede existir sin vínculos de sangre. Sus vidas están protegidas en un ambiente seguro creado por tres adultos y un niño huérfano en torno a un bebé pese al pasado difícil de los protagonistas”, señaló el jurado.

El premio a Mejor actriz fue para Zahra Amir Ebrahimi por su interpretación de una periodista en “Holy Spider” de Ali Abbasi, un thriller de crímenes reales sobre el asesinato en serie de trabajadoras sexuales en la ciudad religiosa iraní de Mashhad. Violenta y gráfica, “Holy Spider” no tuvo autorización de rodarse en Irán, por lo que se hizo en Jordania. Al aceptar el premio, Zahra Ebrahimi dijo que la película muestra “todo lo que es imposible mostrar en Irán”.

Los ganadores fueron seleccionados por un jurado de nueve miembros presidido por el actor francés Vincent Lindon.

El premio del jurado se dividió entre el relato de amistad “The Eight Mountains” de Charlotte Vandermeersch y Felix Van Groeningen, y “EO” del director polaco Jerzy Skolimowski, sobre el viaje de un burro a través de una despiadada Europa moderna.

“Me gustaría agradecer a mis burros”, expresó Skolimowski, quien usó seis burros en la realización de la película.

El cineasta sueco-egipcio Tarik Saleh se llevó el premio a Mejor guión por “Boy From Heaven”, un thriller ambientado en la mezquita de Al-Azhar en El Cairo.

El premio a Mejor ópera prima, la Cámara de Oro, fue para Riley Keough y Gina Gammell por “War Pony”, un drama sobre la reserva indígena Pine Ridge de Dakota del Sur realizado en colaboración con ciudadanos oglala lakota y sicangu lakota de las tribus oglala sioux y rosebud sioux.

La ceremonia de ayer puso fin a un festival que intentó resucitar por completo el gran espectáculo anual de Francia, que en 2020 fue cancelado por la pandemia y que tuvo multitudes modestas el año pasado.

Este año Cannes también se desarrolló en el contexto de la guerra en Ucrania, que ocasionó protestas en la alfombra roja y un diálogo sobre el propósito del cine en tiempos de guerra.

El año pasado, el thriller francés de terror corporal “Titane” se llevó el premio, convirtiendo a la directora Julia Decournau en la segunda mujer en alzarse con el trofeo. En 2019, “Parasite” triunfó en Cannes antes de hacer lo mismo en los premios Óscar.

Este año, las producciones de Hollywood más grandes en Cannes —“Elvis”, “Top Gun: Maverick”, “Three Thousand Years Of Longing”— se proyectaron fuera de competencia. Sin embargo, su presencia ayudó a restaurar algo del esplendor del evento.

Por su parte, la película iraní “Leila’s Brothers”, un drama sobre una familia que trata de salir de la pobreza en un país minado por las sanciones económicas internacionales, ganó ayer el premio de la crítica de Cannes.

La Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci) reconoció de “Leila’s Brothers”, dirigida por Saeed Roustaee, su habilidad para retratar el microcosmos de un patriarcado disfuncional y para pasar con facilidad del drama a la comedia.

En Una Cierta Mirada, la segunda sección en importancia del Festival de Cannes, la crítica internacional optó por “Le bleu du caftan”, de la marroquí Maryam Touzani, por su delicado retrato del amor de una pareja “a pesar de la enfermedad y de la identidad sexual no asumida”.

De los dos apartados paralelos del certamen, la Semana de la Crítica y la Quincena de Realizadores, fue premiada “Dalva”, ópera prima de la francesa Emmanuelle Nicot proyectada en la Semana y centrada en una adolescente que recupera una vida normal después de haber sido abusada por su padre.— AP y EFE

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