Una velada de buen humor y risas vivieron los asistentes al show que ofreció Sofía Niño de Rivera en el Palacio de la Música, en una presentación en la que en numerosas ocasiones hizo alusión a la idiosincrasia de los yucatecos, lo que el público tomó con jovialidad.
La actividad se realizó a beneficio del Patronato del Palacio de la Música y de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (Amanc) Yucatán, por lo que antes de iniciar el show Maleck Abdala, director del recinto sede, y Gabriela Xacur Cejudo, presidenta del Patronato del lugar, dieron un mensaje en el que agradecieron a Sofía Niño por apoyar estas dos causas, y a los asistentes porque con su presencia también colaboran.
El comediante yucateco, Chema Flores, un joven de 26 años con discapacidad y quien se desplaza en sillas de ruedas, fue el encargado de abrir el espectáculo. Hizo reír con un humor un tanto negro, y mofándose de su discapacidad y de las cosas que le ocurren por tener que usar silla de ruedas.
El joven puso a tono a los presentes, que recibieron a Sofía Niño de Rivera entre aplausos; ella, con teléfono inteligente en mano grabó un vídeo del recibimiento.
¿Cómo están Mérida?, preguntó, y prosiguió con “me parece una necedad que vivan ahí, quién quiere sudar toda su vida”.
Continuó hablando del calor en la entidad y de cómo con orgullo los yucatecos dicen, sí tenemos 85% de humedad. Bromeando dijo que el calor extinguió a los mayas, e invitó a mudarse a otro sitio. A lo largo del stand up se refirió en varias ocasiones a la idiosincrasia de los yucatecos y las cosas que se viven en el terruño, como el que se tienen unas “moscas gigantes”, que ella nunca había visto, refiriéndose a los mosquitos que pueden causar enfermedades como el chikungunya, que al interactuar con el público se enteró que puede ser mortal, y otras situaciones que la hicieron decir que Yucatán lo pintan maravilloso por sus atractivos.
En varias ocasiones interactuó con los asistentes, con algunas parejas sentadas en las primeras filas, y un grupo de chicas de 20 años, a quienes “les abrió los ojos” al decirles que “amo que estén emocionadas de su vida todavía, se les va a quitar”.
La “standupera” habló también de sus experiencias como madre de dos niños pequeños, de 4 y 2 años, de las peripecias sufridas en el avión que la trajo a Mérida, de un viaje que hizo con su padre a Sudáfrica, de sus relaciones amorosas y de lo terrible que resulta que la reconozcan en momentos como cuando le hacen una mamografía o una revisión ginecológica.
Previo al show, los asistentes disfrutaron de un coctel, y al término del espectáculo se sorteó un cuadro de la autoría de la artista, Aranza Martínez.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
