Ovaciones de pie, gritos y muchas emociones fue lo que se vivió en el concierto de Mónica Naranjo, anteanoche en el auditorio La Isla.

Desde las 8 de la noche se formaron largas filas de personas para entrar al concierto, llegaron en parejas, grupos, e incluso mamás e hijas que asistieron juntas para disfrutar de la gira “Mimétika”.

“Ella lo da todo, es éxito, alegría; soy su fan, me encanta la canción ‘Ahora’, es una canción sublime, la letra es grandiosa, me tiene impactada. Es de las mejores voces del mundo, la sigo desde que llegó a México, toda mi familia somos fans, la amamos mucho”, dijo Mónica Morgant Pérez.

“Estoy emocionada porque desde hace mucho años es ídola de mi hija y, pues, me lo paso a mí”, dijo Celia Pérez de Morgant, quien acompañó a su hija al concierto.

Un cuerpo de bailarines, fue la parte introductoria del show, que dio paso a la cantante interpretando “Eterna” con vestuario entallado negro y brillos plateados, y cabello corto en tono platinado. Entró con todo y el público se puso de pie para corear y bailar “Europa”, “Desátame” y, uno de sus primeros éxitos, “Sólo se vive una vez”.

Mónica Naranjo ofreció un show dinámico, fue atenta con su público y hasta realizó bromas que hicieron ameno el concierto.

“Si les dijera que a la hora que ha comenzado este concierto, yo ya estoy en la cama, me voy a dormir a las 9 de la noche y me levanto a las 6 de la mañana, qué vida tan glamurosa, lo digo porque la mayoría de las personas piensan que la vida de los artistas es muy ajetreada, hay algunos, los más inteligentes, los más absurdos, como yo, nos vamos a la casa”, dijo entre risas.

Cada entrada de canción fue bien ambientada en la pantalla, con animaciones de músicos y bailarines conforme a las canciones.

Canciones como “Hoy no”, “Entender el amor” y “Pantera de libertad” fueron coreadas a todo pulmón por los presentes; sin duda, “El amor coloca” —su primer éxito en México— transformó el recinto en un auténtico antro, o como se conocía antes, discoteca.

Su tono de voz único retumbó con “Óyeme”, acompañada del piano, y “Empiezo a recordarte”.

Un momento que la cantante española disfrutó mucho fue cuando en la parte final del show invitó a la cantante local Julia Manrique, con quien repitió parte del tema “Desátame.

Siempre estuvo cercana al público, sentada y al borde del escenario compartió una pequeña reflexión que dio pie a “Sobreviviré”.

“Nunca olvides una cosa que escuché en una conferencia de uno de los superviviente de Los Andes hace algunos años: No hay que sobrevivir, hay que vivir, que la vida nunca dependa de nadie, que depende sólo de nosotros”, indicó.

Fue un concierto lleno de sentimiento, emociones y un público que se entregó a la cantante de principio a fin.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA

 

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