El cantautor uruguayo Jorge Drexler en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander, donde sostuvo un diálogo
El cantautor uruguayo Jorge Drexler en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander, donde sostuvo un diálogo

SANTANDER (EFE).— Jorge Drexler reinvindicó la interacción con otras personas para ser conscientes de la propia existencia, algo crucial en su proceso creativo porque sin la escucha y el contacto con los demás no puede componer.

En una actividad sobre divulgación científica que formó parte de un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, el cantante uruguayo dialogó en días pasados con el neurocientífico español Xurxo Mariño acerca de la autoconciencia y de la percepción del “yo”.

“Uno no solo es uno mismo, depende de los demás ‘yoes’ para ser y ser consciente de su existencia”, afirmó Drexler, quien explicó que durante la pandemia no podía componer porque le faltaba la interacción humana.

El cantante y el neurocientífico incidieron en la relación entre la música y las emociones básicas como la tristeza y la alegría, y que “la música y el lenguaje transmiten partes del ser humano que no se pueden ver”.

Drexler explicó que él no es ni poeta ni músico, sino “cancionista”, por lo que su trabajo consiste en encontrar la relación entre las palabras y la música.

El neurocientífico español aseguró que Drexler y otros artistas son “prótesis” de la mente de quienes los escuchan, “parte de su mundo sensorial”, a lo que el uruguayo añadió que la gente que escucha sus canciones también es una “prótesis de su propia existencia” y que sin esa conexión que se establece entre el artista y su publico, su oficio no tiene sentido.

El acto creativo fue otro de los temas que centraron la conversación entre música y ciencia. Mariño explicó que la creatividad emerge cuando la corteza prefrontal, que en la parte más racional del cerebro, disminuye su actividad. “Se empiezan a establecer conexiones que no vienen de ninguna parte y empieza a emerger lo creativo”, añadió.

Drexler compartió que las mejores ideas de canciones surgen en la “duermevela”, cuando se despierta y sigue algo dormido pero empieza a tener lucidez.

“A veces me despierto y me aparece una idea, la que será el chasís de la canción, la idea central, y alrededor de ella voy construyendo el resto con la parte más racional”, señaló el intérprete, para después admitir que algunas de sus canciones las ha escrito en la mesita de noche.

“La música es una herramienta de sublimación que transforma algo negativo en positivo, en belleza, en armonía y en equilibrio. Es un ejercicio terapéutico porque, incluso, cuando escribes algo triste tiene que haber una esperanza, una luz al final del túnel“, concluyó el cantante, que interpretó tres de sus canciones a lo largo de la charla.

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