En medio de la fiebre por “Kimetsu No Yaiba”, Uraz Huerta se ha convertido en una figura entrañable para miles de fans.
Actor y director de doblaje con más de tres décadas de experiencia, es la voz que da vida a Inosuke Hashibira, uno de los personajes más queridos de la saga. En entrevista, nos comparte cómo vive este fenómeno, su técnica vocal, y el impacto emocional que tiene en él ver a niños disfrazados de su personaje.
El estreno oficial de la película “Castillo Infinito” en México y Latinoamérica desató una ola de entusiasmo que se venía gestando desde su lanzamiento en Japón. Para Uraz, ser parte de este universo es una responsabilidad enorme. “Especialmente los niños quieren mucho a este personaje”, dice con emoción. En cada evento se esfuerza por dar la mejor versión de sí mismo, sabiendo que su voz puede marcar a alguien para siempre.
El papel de Inosuke llegó a él por una decisión directa del director de doblaje, quien había crecido admirando su trabajo. “Este personaje es de este actor”, le dijeron. Y así, sin cásting ni vueltas, Uraz se convirtió en el jabalí más feroz y entrañable del anime. Agradecido, reconoce que fue un regalo inesperado que le permitió conectar con nuevas generaciones.
Aunque su voz natural dista mucho de la de Inosuke, Uraz logró darle vida con técnica y experiencia. Desde los cinco años ha trabajado en doblaje, y a sus 38 domina el arte de modificar su timbre con naturalidad. “Ya es muy natural para mí”, afirma.
Esa habilidad le permite transformarse en segundos, adaptándose a las exigencias del personaje sin perder autenticidad. Trabajar bajo la dirección de Marc Winslow, quien ha estado al frente de todo el proyecto desde el inicio, ha sido una experiencia fluida. Ya se conocían, ya habían trabajado juntos, y eso permitió que la dinámica fuera más orgánica.
“Él dirige todas las películas y temporadas que lleguen”, comenta Uraz, reconociendo la continuidad que da seguridad al elenco.
Uno de los momentos más emotivos para Uraz es ver a niños, adolescentes e incluso adultos disfrazados de Inosuke. “No es el azar. Se identifican con el personaje”.
Cuando los pequeños se acercan emocionados y él les responde con la voz de Inosuke, se crea una conexión mágica. “Es una responsabilidad superfuerte”, confiesa, sabiendo que una palabra mal dicha puede marcar a un niño de por vida. Sobre el contenido sangriento de la película, Uraz tiene una visión equilibrada. Cree que prohibirlo solo genera más curiosidad. Por eso valora a los padres que acompañan a sus hijos a los eventos, que se involucran y deciden juntos qué ver. “La serie está bastante equilibrada”, asegura, destacando que también transmite enseñanzas importantes.
Aunque en “Castillo Infinito” Inosuke no tuvo mucha participación, el elenco ha decidido no leer el manga para evitar spoilers. “Queremos que el impacto sea natural”, explica.
Ya están emocionalmente conectados con sus personajes, y prefieren descubrir la historia conforme avanza la producción.
Esa decisión habla de un compromiso profundo con el arte de la actuación. Para quienes sueñan con dedicarse al doblaje, Uraz tiene un consejo claro: “Estudien actuación”.
Primero hay que formarse como actor, y luego decidir si el camino es el doblaje, el cine o el teatro.
La técnica, la disciplina y la pasión son esenciales, pero, sobre todo, hay que tener el corazón dispuesto a convertirse en otros, a darles voz y alma.— Alejandra Cruz
De un vistazo
Animación récord
La película “Demon Slayer- Castillo Infinito” utilizó más de 80 mil cuadros animados, superando a cualquier entrega previa de la saga.
Tecnología avanzada
Se usaron nuevas técnicas digitales de iluminación para dar realismo a las escenas de acción, logrando que cada golpe y efecto visual pareciera más impactante y dinámico.
Música épica
La banda sonora de la película fue compuesta con una orquesta completa.
