SAO PAULO (EFE).— Una Katy Perry mitad humana y mitad inteligencia artificial colocó anteayer el broche de oro a la edición 2025 del festival de música The Town, en Sao Paulo.
Brasil se volvió a rendir a los pies de la artista, que el año pasado eligió al país para presentar su disco “143”, en el Rock in Río.
En esta oportunidad, la artista pop trajo su gira “The Lifetimes Tour”, en la que mezcla algunas composiciones de su reciente álbum —que fue recibido con duras críticas por la prensa— con algunos de sus éxitos.
Todo, en un show que está dividido en cinco niveles —como si se tratase de un videojuego— que navegan la resiliencia, la feminidad y el empoderamiento hasta audiovisuales que parecen alternar entre lo lisérgico y lo extraterrestre.
En la previa al espectáculo se podía identificar a aquellos que llegaron el domingo al Autódromo de Interlagos para verla específicamente a ella. Algunos acompañaron la estética de su reciente disco y asistieron con vestimentas plateadas y metalizadas, que luego la fría noche paulista los obligó a tapar con tupidos abrigos o coloridas y plásticas capas de lluvia.
El telón cayó con una versión breve de “Artificial”, de su más reciente disco, y Katy Perry aterrizó en el escenario con movimientos robóticos y la mirada perdida, como si recién llegase al mundo desde una nave espacial, vistiendo un traje metálico con un corazón calado en el pecho.
Sin embargo, a medida que pasaban las canciones, su naturaleza humana parecía ganarle a su parte mecánica. Ya en el segundo nivel de este “juego”, titulado como una de las canciones de su último disco, “Woman’s World”, Katy Perry vistió ropas más leves, mostró unos movimientos cada vez más humanos y sonrió al interpretar versiones cortas de sus canciones más simpáticas, como “California Gurls” y “Teenage Dream”, hasta una versión roquera de “Hot n’ Cold” con “Last Friday Night (T.G.I.F.)”.
Muchos de los fanáticos que se enamoraron de una joven Katy Perry en 2008 con “I Kissed A Girl” hoy traen a sus hijos, amantes de una artista más experimentada, que ya no muestra un rasgo de timidez en el escenario.
Y, para contentarlos a todos, sobre la pantalla se desplegó un código QR que le daba al público el mando y le permitía votar para elegir canciones del repertorio.
En este nivel, llamado “elige tu propia aventura”, la artista subió al escenario a un fanático, junto al que cantó “The One That Got Away”, una de las elegidas por los presentes y, sin dudas, su canción más emotiva.
En su nivel final, Katy Perry quedó cara a cara con el villano de este videojuego, un androide que interpreta con una voz metálica una versión diferente del rap de “E.T.”.
El grito de victoria final llegó con la canción “Rise”, un canto a la resiliencia compuesto por la artista y adoptado como uno de los himnos de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016.
De un vistazo
Sigue la gira
Tras dos horas de concierto, Katy Perry selló su paso por Sao Paulo con “Fireworks”, que en 2012 le valió dos postulaciones a los Grammy, acompañada de un espectáculo de fuegos artificiales de colores que seguían el ritmo de la música. En Brasil, la artista continuará visitando Curitiba y Brasilia.



