• Anne Hathaway deslumbró en las escalinatas del Museo Metropolitano de Nueva York con un diseño de Michael Kors sin mangas y que fue, literalmente, un lienzo, al servir a Peter McGough para pintar a mano motivos diferentes: unas manos, una paloma y un retrato de estilo clásico, como se aprecia a la izquierda y debajo
  • A la izquierda, Margot Robbie en Chanel dorado sin tirantes con cauda forrada de pétalos de flores. Arriba, Sabrina Carpenter con vestido de Jonathan Anderson para Dior. A la derecha, Kim Kardashian en una obra del artista Allen Jones
  • Sobre estas líneas, la llegada de Madonna, quien eligió una creación de Saint Laurent en satén y encaje, capa de organza translúcida, botas de plataforma y un sombrero con barco fantasma. A la derecha, una asistente enmascarada que resultó ser Katy Perry en un atuendo Stella McCartney con el que llevó una especie de careta de esgrima creada por Miodrag Guberinic
  • Arriba, Sam Smith exhibe su atuendo con alas de murciélago diseñado por su pareja, Christian Cowan. A la izquierda, Sza, quien portó un vestido de Bode confeccionado en materiales vintage y cuyo corsé evoca alas en movimiento. El tocado floral transforma el “look” en una pieza viva
  • Arriba, la copresidenta de la Met Gala, Beyoncé. Usó un vestido con estructura de diamantes de Balmain, diseñado por Olivier Rousteing. Junto a ella, su hija Blue Ivy y su esposo Jay-Z. A la izquierda, Rihanna porta un diseño de Maison Margiela y su esposo, A$AP Rocky, uno de Chanel rosa
  • Junto a estas líneas, Blake Lively, quien eligió un Versace pastel de 2006 inspirado en las pinturas rococó venecianas del siglo XVIII; enfrente, Bad Bunny, quien decidió explorar el paso del tiempo envejeciendo 53 años con prótesis y maquillaje
  • En el orden habitual: Luke Evans luce un diseño a medida de Palomo Spain; la modelo Heidi Klum con un intrincado vestido que imitaba el mármol tallado y que dejó impactados a los asistentes; Maluma viste un diseño de Haider Ackermann para Tom Ford, y Dwayne “La Roca” Johnson lleva la propuesta más masculina de Thom Browne, con una falda de tablones superpuesta a su traje
  • De izquierda a derecha: las anfitrionas de la Met Gala, Nicole Kidman con un vestido de Chanel; Lauren Sánchez, con un diseño personalizado de Schiaparelli, y Anna Wintour, con un Chanel aguamarina; Cardi B, con un Marc Jacobs, y Hugh Jackman, vestido de Giorgio Armani, y Sutton Foster
  • GNIMA: Las fotos de la Gala
  • Emily Blunt, disfrutando aún del millonario éxito de taquilla que “El diablo viste a la moda 2” se anotó el fin de semana, llevó un vestido Ashi Studios, que complementó con joyas Mikimoto
  • De izquierda a derecha: Lsa, integrante de Blackpink, con un vestido hecho a medida por el diseñador Robert Wun; Lena Mahfouf con un atuendo en que dos manos que le cubrían el pecho, confeccionado por Burc Akyol, y Anna Weyant en Marc Jacobs, y el productor teatral Jordan Roth en un vestido de terciopelo de Robert Wun que complementó con una escultura adherida a su espalda

NUEVA YORK (EFE).— Celebridad, poder y arte se dieron la mano ayer en una Met Gala que prometía cierta polémica al estar patrocinada por el magnate Jeff Bezos, pero que finalmente transcurrió con normalidad y sin apenas comentarios públicos de los invitados.

Si en las semanas anteriores se escucharon llamadas al boicot de un grupo activista que empapeló Nueva York con carteles de denuncia, no hubo rastro de protesta más allá de un espontáneo que intentó saltar el perímetro de seguridad y fue interceptado en unos segundos.

La temática de la velada, “La moda es arte”, en cambio, ofreció un gran abanico creativo a la hora de vestirse para los cerca de 400 invitados, entre los que destacaron divas como Beyoncé, Madonna y Blake Lively, magnates tecnológicos y hasta miembros de la realeza.

Beyoncé protagonizó uno de los momentos más esperados al reaparecer en el evento benéfico después de una década junto a su hija mayor, Blue Ivy, y su marido, Jay Z, con un vestido transparente con un esqueleto plateado superpuesto, una corona y una larga capa de plumas.

Madonna se tomó al pie de la letra el código de la fiesta y llegó a la alfombra roja haciendo “performance”, con un barco fantasmagórico en la cabeza y rodeada de jóvenes que llevaban un velo en los ojos y estaban conectados a la artista por una tela.

Otra de las sorpresas fue la actriz Blake Lively, con un espectacular vestido en tonos pastel que cubría la escalinata del Museo Metropolitano de Arte (Met), y que apareció en público después de que llegara a un acuerdo para no ir a juicio con Justin Baldoni.

Pero, si de moda se trata, quedarán para el recuerdo el vestido de burbujas de la olímpica Eileen Gu; el antifaz con forma de billete de dólar de Sarah Paulson; el disfraz de “anciano” de Bad Bunny; la máscara de espejo de Katy Perry y el “look” descalzo y con turbante de Doechii.

Otros eligieron hacer homenaje al arte de manera más literal: Tessa Thompson lució un vestido de color azul y los dedos manchados de pintura en referencia al color emblemático de Yves Klein, y se vieron cuadros de Matisse, nenúfares de Monet y la gran ola de Kanagawa.

La gala empezó de nuevo con un espectáculo, protagonizado por el actor de Broadway Joshua Henry, que entonó “Somebody to Love”, de Whitney Houston, bajo la atenta mirada de la editora de moda Anna Wintour, cerebro del evento, y Lauren Sánchez, esposa de Jeff Bezos y también patrocinadora de la gala.

La velada también acabó como se esperaba: con la prensa esperando a Rihanna, que llegó “fashionably late” junto a su marido, Asap Rocky, con un corpiño de pedrería y envuelta en una tela satinada que, dijo, estaba inspirada en su Barbados natal.

Entre los invitados había apellidos con pedigrí, entre ellos, el magnate Michael Bloomberg o algunos hijos de los magnates George Soros y Rupert Murdoch, así como miembros de la realeza de Jaipur, el marajá Sawai Padmanabh Singh y la princesa Gauravi Kumari.

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