CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— “La nostalgia no justifica la revictimización”, sentenció Mauricio Martínez al pronunciarse sobre la serie “Timbiriche”, cuya trama aborda el abuso sexual que Sasha Sokol sufrió durante su adolescencia a manos del productor Luis de Llano Macedo.
A través de un extenso mensaje que compartió en redes sociales, el actor cuestionó la responsabilidad ética de la industria del entretenimiento y de las personas que formaron parte de esta producción.
“Quienes formamos parte de esta industria debemos evaluar con seriedad los proyectos que aceptamos y considerar las consecuencias que llevamos a la pantalla”, escribió en redes sociales.
Martínez fue tajante al asegurar que nadie, escudándose en la libertad creativa, debería estar encima de las vidas y experiencias de las personas, especialmente cuando son de este tipo.
“El talento no nos exime de tener conciencia. La libertad creativa no elimina nuestra responsabilidad humana. Y ningún éxito comercial está por encima de una persona”, agregó. Para el actor, la situación entre Sasha y Luis de Llano no debería utilizarse como una oportunidad comercial, sobre todo por lo que ha implicado para Sokol.
“La historia de Sasha y Luis de Llano no es una oportunidad de negocio. Detrás hay una mujer que ha luchado durante años para ser escuchada, defender su verdad y exigir respeto”.
El también cantante reconoció que la lucha de la exTimbiriche ha tenido un gran impacto en él; incluso, le sirvió de impulso para denunciar el presunto acoso que vivió a manos del productor Toño Berumen.
“La valentía de Sasha fue una de las razones que me impulsaron a romper el silencio y alzar la voz”.
Por último, se sumó al resto de los exintegrantes quienes se deslindaron de la producción en un comunicado en conjunto.
“Expreso mi apoyo absoluto a los integrantes originales de Timbiriche. Su postura demuestra que existen principios por encima de cualquier contrato”, finalizó. La serie llegó a ViX este pasado jueves en medio de fuertes cuestionamientos. La controversia se intensificó después de que Pablo Cruz, productor de la serie, reconociera que la historia de Sasha Sokol y Luis de Llano constituye la columna vertebral de la producción.
