El filme islandés trata del dueloy la maternidad
SITGES (EFE).— La islandesa “Lamb” obtuvo el premio de Mejor Película del Festival de Cine Fantástico de Sitges, en Cataluña, y su protagonista, Noomi Rapace, conocida por su papel de Lisbeth Salander en la saga “Millennium”, conquistó el galardón de Mejor Actriz, compartido con Susanne Jensen por “Luzifer”.
El jurado buscó soluciones salomónicas en una edición muy disputada y otorgó el Premio Especial del Jurado a “After Blue” y menciones especiales a “The Blazing Wold”, “The Execution” y “The Innocents”.
El realizador de “Nitram”, Justin Kurzel, se alzó con el premio a Mejor Dirección y el actor protagonista de este filme, Caleb Landry Jones, compartió el premio a Mejor Actor con Franz Rogowski, intérprete de “Luzifer”.
Ambientada en Islandia
“Lamb” es un largometraje sobre la maternidad y el duelo, que está ambientada en una granja aislada en las montañas de Islandia.
“Es una historia alegórica explicada de una manera inesperada que nos sorprendió a todos”, argumentó el guionista Antonio Trashorras, integrante del jurado, tras reconocer que la elección “fue difícil” porque, “con cinco personas en el jurado, es normal que la favorita de cada uno se tenga que arrinconar para buscar la que nos gusta a todos”.
Joaquín Reyes, también miembro del jurado, pesó la nota de humor cuando se refirió al protagonismo que tienen las ovejas que pastorea la pareja protagonista y dijo que “su interpretación es estupenda” y “hay ovejas que transmiten más que muchos actores”.
El director del festival, Ángel Sala, se sumó a la broma y añadió que es de “justicia poética” que “en el año del hombre lobo (tema central de la presente edición) ganó el cordero”.
“En general”, dijo la juez Luna (María Lidón), “el nivel de la sección a competencia fue muy bueno y nos costó decidir, por eso optamos por premios ‘ex aequo’”.
El Premio de la Crítica José Luis Guarner también fue “ex aequo” para “Mad God” y “After Blue”, un filme protagonizado exclusivamente por mujeres porque retrata un mundo en el que los hombres se extinguieron.
“Es una película muy especial de la que se seguirá hablando durante mucho tiempo después del festival”, auguró Alaska, otra juez.
Otro premio
Mas unánime fue la decisión del jurado del Méliès de Plata a la mejor película europea, que recayó en “Tres”, largometraje en que el español Juanjo Giménez explora nuevas maneras de narrar una buena historia.
El premio Blood Window a Mejor Película Latinoamericana fue para “A Nuvem Rosa”, filme brasileño en el que los protagonistas se ven obligados a confinarse.
“El miedo al aislamiento, el fanatismo y los problemas medioambientales son temas muy presentes en las películas que hemos visto en Sitges, todos ellos muy relacionados con los tiempos que vivimos”, apuntó Reyes.
La directora general de la Fundación Sitges, Mónica García, hizo una valoración muy positiva de la edición que finalizaba, porque “la venta de entradas subió 76% respecto del año pasado y bajó 9.6% respecto a la edición anterior a la pandemia, unas cifras que, teniendo en cuenta que tuvimos el límite de aforo del 70%, son extraordinarias”.
“El público volvió a las salas con pasión y hay películas que se convirtieron en ‘hits’ que todo el mundo quiere ver, como ‘Veneciafrenia’ y ‘Last Night in Soho’”.
