MÉXICO (Notimex).— “¡Yo no pedí una muñeca, yo pedí un telescopio!”, gritó una niña de seis años en el auditorio del Instituto de Astronomía de la UNAM cuando expertas hablaban de los juguetes que regalan los padres.

“Le preguntaba a mi papá todos los días: ‘¿Por qué las nubes chocan?’, y ya después le preguntaba también de los planetas, porque Dios no creó el universo, lo creó el Bing Bang”, dijo Adara Mayte.

Ante sus comentarios, los participantes en la mesa redonda del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia coincidieron en que los juguetes influyen en la educación social y aspiraciones de los menores.

La astrónoma Margarita Rosado Solís lamentó que en la mayoría de las ocasiones las opciones de juguetes para las niñas estén más limitadas que para los varones.

Añadió que los artículos científicos estimulan la creatividad de los pequeños y los apartan de los estereotipos.

“¿Por qué darle siempre a la niña un juego de té en lugar de un juguete más creativo, ya no digamos para la ciencia, hasta para hacer ejercicio?”, cuestionó.

La investigadora Yilen Gómez Maqueo invitó a motivar a las niñas a seguir carreras en la ciencia, pues son pocas las que lo hacen. “Si tú quieres ser física o estudiar ciencias computacionales puedes, no lo dudes”.

 

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