Analiza Juana Inés Dehesa a los “treintones”
Juana Inés Dehesa está segura de que crecer no es sinónimo de madurar, razón por la que muchas personas enfrentan crisis de identidad cuando caen en la cuenta de la edad que tienen. No obstante, reconoce que hombres y mujeres no enfrentan esta crisis de la misma manera.
Tras convertir su propia catarsis en un libro, “Treintona, soltera y fantástica” (Oceano, 2014), descubrió que muchos de sus lectores tenían dudas sobre cómo afecta a los hombres la idea de ser un “treintón”; de estas cuestiones nació “Manual del treintón (que no entiende nada)” (Oceano, 2017).
“Las mujeres tenemos bastante claro cuál es nuestra crisis (…) lo hemos estudiado desde pequeñas. Sabemos cuáles son las angustias que nos genera la edad, pero en los hombres es diferente”, señala Juana Inés Dehesa en entrevista con Diario de Yucatán, donde resalta que su trabajo partió de una amplia investigación y observación de su propio ambiente.
Sobre si este libro fue escrito para los hombres o para que las mujeres los entiendan, considera que este “manual” funciona para ambos. “Lo escribí en segunda persona, precisamente para reflejar una relación de amistad entre una chica y un chico, así que funciona para ambos, tanto para el destinatario del mensaje como para su emisor”.
Para reflexionar
Para la autora es importante que los lectores se cuestionen sobre los esterotipos que han definido tanto a hombres como mujeres. Además, considera que, aunque muchas veces somos conscientes de que vivimos en una época distinta a cuando se crearon los parámetros de “ser hombre o mujer”, no muchas personas son capaces de romperlos y buscar su propio camino, de ahí que se vivan estas “crisis”.
“Hay que entender qué tanto nuestros padres han influenciado nuestras decisiones y hasta qué punto la idea de casarse ‘a cierta edad’ es de nosotros. Es decir, pagar una hipoteca hoy en día no es fácil, tampoco jubilarse (…) El mundo ha cambiado y ya no podemos medirnos con la misma bara de éxito”.
Aclara que las crisis de la edad las enfrentan aquellas personas que se cuestionan sobre los parámetros con los que fueron educados, pero admite que existen otros que hacen propias estas ideas sin que tengan que entrar en conflicto con su identidad.
“Mis libros apelan a los momentos de crisis, esos en los que me cuestiono en qué momento dejé de cuestionarme sobre lo que debía hacer. Apelo a ese momento en el que una persona se tiene que desprender de aquello con lo que creció para reacomodar sus ideales y reflexionar sobre lo que realmente quiere en su vida”.
Y es que para la autora, no existe una edad ideal para casarse, vivir en pareja, continuar tus estudios o dejar ese empleo en que nos sentimos cómodos, pero no nos hace felices, por lo que atravesar por una crisis de edad que nos obligue a buscarnos resulta hasta “algo sano”.
Incluso se atreve a considerar que los “millennials” han entendido perfectamente el concepto de “ir en busca de la felicidad”. No obstante, admite que estos enfrentarán una crisis diferente, pues la edad es algo que nos pesa, querramos o no.
“Nosotros, la generación de los 70 y 80, crecimos con la idea de que al buscar un trabajo era ‘para siempre’, que nos quedaríamos en él y luego podríamos jubilarnos, pero la realidad que nos tocó es otra y eso mismo sucederá con los millennials. Los tiempos que estamos viviendo son completamente diferentes al de nuestros padres, es por eso que no podemos seguir midiéndonos con sus parámetros”.— Noemí Domínguez M.
