El desierto libio Tadrart Acacus

El desierto está creciendo

MÉXICO (Notimex).— El mundo afronta un fenómeno de desertificación grave que podría generar un escenario muy alarmante para el año 2070, por lo que es indispensable realizar acciones concretas que permitan combatir el problema, advierte Felipe García Oliva, del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la UNAM, con sede en Morelia.

Las superficies áridas, precisa, ocupan en la actualidad el 41% de la superficie de los continentes y albergan al 34.7% de la población.

De acuerdo con proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas, la desertificación avanzará hacia zonas húmedas y se intensificará en las semiáridas, y México sería uno de los territorios más afectados, debido a amplios episodios de sequía en algunas regiones.

La desertificación debe comprenderse como un problema de escala global, asociada al cambio climático y variaciones en las precipitaciones y la temperatura.

“La ONU define a este proceso como la degradación de la tierra en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, causada por la actividad humana y las variaciones climáticas”.

“Estas interacciones impactan en diversos procesos: compactación y erosión de suelos, incendios, salinización, reducción de la fertilidad natural, reducción de la biodiversidad e invasión de especies vegetales”.

Como consecuencia se han perdido especies animales y vegetales que juegan un papel preponderante en el equilibrio ambiental, lo que contribuirá a la intensificación del fenómeno.

 

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