Silena y Alberto, semifinalistas, junto con Irving y Fátima del reto Atrévete a Perder, presentado por Abarrotes Dunosusa, visitaron las instalaciones de Red Gym en la avenida Canek para ejercitarse y perder peso más rápidamente.
Los participantes fueron atendidos por Miguel Valencia Fritz, director de Red Gym, quien les mostró algunas rutinas.
Valencia Fritz señaló que le da gusto ser parte del reto porque el gym se caracteriza en atender a gente que busca una vida sana sin que necesariamente sean deportistas de alto rendimiento. “Red Gym está especializado en quienes quieren cuidar su cuerpo y tener una vida más sana, aunque aquí en el gimnasio les exigimos mucho”.
Abordada durante sus rutinas, Silena se dijo contenta por lo conseguido y por los cambios que ya son más que notorios. “Siento mucha emoción y que le estoy echando ‘todos los kilos extra’ para salir ganadora”.
“Me he sentido muy bien, el ejercicio me ha ayudado en todo el proceso”. Aunque reconoce que ha tenido altas y bajas en cuestión de alimentos ya sea por estrés, cansancio o hambre “pero aún así me he mantenido y ahora sí que no he pecado”, aunque reconoce que de repente le da ansiedad por comer. “Siento que necesito mi típico dulcesito, pero lo he superado”.
La joven, quien constantemente recibe elogios por su constancia, está sorprendida por lo logrado. “La verdad es que no tengo ninguna táctica especial, solo he cumplido al pie de la letra lo mandado por la nutrióloga y los coaches”.
Entonces ¿cuál es tu secreto para llegar a la semifinal?, le preguntamos. “Tolerancia, paciencia y pensamiento positivo”, respondió sin titubear. “Aunque hubiera sido la eliminada no me hubiera rendido y hubiera seguido en el proceso de bajar de peso porque es algo que necesito, así que el tip que puedo dar es ser positiva”.
Y cómo no serlo, si al menos, en su caso, ya nota que la ropa que no se ponía hace dos o tres años ya le empieza a quedar.
Lo que sí le pone un poco triste son sus compañeros expulsados. “Los sigo viendo menos a Treicy. Creo que lo bonito es que se generó una amistad muy padre”.
Alberto, como en la primera expulsión, dijo que no esperaba llegar a la semifinal. “Esperaba quedar fuera, sin embargo, ya estoy aquí y lo único que me queda es compromiso, entrega, dedicación, dar todo lo que está en mí para seguir con lo que he hecho desde un principio”.
Añadió que pudo más su actitud que su condición física. “Mi condición física ha mejorado y estoy contento y tranquilo pase lo que pase, ya me daba por bien servido y feliz y así sigo”. Claro, siempre sigue las indicaciones de los coaches. “Hago lo que me dicen y no tengo un as bajo la manga para ganar… bueno, si tengo es: es el haz la dieta, haz ejercicio, haz tu ritual, haz lo que te indican todos los expertos… No queda más que agradecer a Megamedia, Diario de Yucatán, Dunosusa, Sbelt Center, Celera, Sport Center, a los coaches, a los doctores y a todo el equipo de producción”.
También agradeció a sus compañeros de reto, a los que siguen y a los que no. “Somos ocho ganadores, ocho aventados que creímos en esto y en nosotros… Se extraña a los compañeros porque se ha formado como una familia, duele cuando te das cuenta que estás en una competencia y se van eliminados, duele”.
En otra jornada, Bety, Carlos, Irving, Fátima, Alberto y Silena dejaron a un lado las extenuantes rutinas del gimnasio y se dieron una escapada al jardín Bepensa, situado en la avenida 128, donde al llegar vieron tres enormes llantas de tractor, de esas que sirven para crossfit.
Como era de esperarse, se organizaron en parejas para ver quién trasladaba en menor tiempo las llantas de un lugar a otro. Bety hizo equipo con Carlos, Fátima con Irving y Alberto con Silena. Una vez listos y, tras comprobar que las llantas sí pesan de verdad, se lanzaron de lleno a la competencia. Desde luego, les ganó la risa y al final olvidaron la competencia y se dedicaron a rotar las llantas por pura diversión.
Un tanto extenuados, pero sin perder el ánimo, continuaron paseando por las instalaciones hasta llegar al área de juegos infantiles, donde aprovecharon para hacer unos estiramientos.
El paseo continuó donde están las letras monumentales con el nombre del parque. Allí platicamos con los seis, quienes coincidieron que inscribirse al reto Atrévete a Perder fue una de las mejores decisiones.
Y es que, reconocieron, los cambios no solo se ven en la ropa, sino también en la salud. Alberto, por ejemplo, asegura que ya no ronca ni padece reflujo. Y Fátima, Silena e Irving se sienten más ligeros y se cansan menos.
Lo que no han podido dominar del todo es la comida. Y aunque dicen que los nutriólogos les indicaron que pueden tener un día libre en el que pueden darse un gusto, prefieren no hacerlo.
Irving admite que extraña los tacos, pero prefiere dejarlos a un lado, Silena los chocolates y Bety el pan.— Jorge Iván Canul Ek
La solidaridad de la familia es importante para poder cumplir las metas de una dieta:
Todos a dieta
Los concursantes de Atrévete a Perder reconocen que no podrían mantenerse firmes sin el apoyo de la familia. La de Fátima, por ejemplo, come lo que le diga el nutriólogo. Alberto, en cambio, sabe que él es el del reto y no su familia pero claro, dice, siempre tratan de apoyarlo.
